Feijoo, fresco. Primero fue en su comparecencia tras el Consello de la Xunta y después en el parque tecnológico de Vigo, donde el presidente de la Xunta hizo el pasado jueves un canto en favor del ecologismo en la automoción. La incorporación de las electrolineras y los coches eléctricos en la vida pública es, según Feijoo, el ejemplo práctico de que el respeto al medio ambiente y el consumo responsable deben guiar, no solo la actividad cotidiana de la sociedad, sino la de la propia Administración en su gestión y uso de los fondos públicos. Pero una cosa es predicar y otra pasar penurias. Mientras el presidente se vestía de verde, su coche oficial, el de su conselleira de Traballo y el del director xeral de Relacións Laborais permanecieron encendidos todo el tiempo que duró la visita al parque de Valadares. Y no era para salir corriendo por si era menester, era para guardar el interior de los vehículos fresquitos con su aire acondicionado sin parar de funcionar. Tacita a tacita se ahorra, pero sobre todo en el caso del presidente hay que dar ejemplo aunque cueste una gota de sudor. Sobre todo cuando el consumo de esos automóviles, durante esa visita de algo más de media hora, lo paga toda la ciudadanía y no los titulares temporales de los coches oficiales. Crece la Abelepedia. Un padre desencantado con un desaire del alcalde a su hijo se ha enfurruñado tanto que se ha puesto a recopilar todas las meteduras de pata de Abel Caballero para dejarlas reflejadas en Internet para la posteridad. El blog, llamado Abelepedia, explica el por qué de su nacimiento y da todos los datos para que el regidor recuerde quién es su autor y cuál fue el desaire. Pero para el resto de la audiencia, lo relevante es que la página web suma cada día promesas incumplidas del político de Ponteareas y sus reflexiones más cuestionables ante los medios de comunicación. Así es la modernidad, a la que el propio Caballero se subió no hace mucho con su muro en Facebook, tras haberse jactado durante años de no tener ni teléfono móvil.