A raíz de una denuncia del guardamuelles, inspectores de Augas de Galicia realizaron tres controles en otros tantos puntos de vertido a la dársena de Cangas en enero, febrero y abril de este año. El resultado de la inspección y los análisis del agua conllevó un requerimiento al Concello para que informe de las medidas adoptadas para solucionar el problema, a la vez que la advertencia de la posible apertura de un expediente sancionador.
Ayer mismo, en uno de los lugares habituales, al sur de la plaza de abastos, se estaba produciendo a primera hora de la tarde un vertido de color marrón. A pocos metros, una aglomeración de mújeles celebraba lo que el concejal del PP cangués Jesús Graña denomina «festa do muxo no cano».
Las inspecciones son consecuencia de un breve informe del ingeniero jefe de la zona sur de Augas de Galicia a raíz de la denuncia del guardamuelles. En los expedientes consta que no son sucesos aislados, sino que se producen «con certa frecuencia» en los últimos años.
La posterior inspección detecta un primer vertido al sur de la plaza, mezclado con las aguas de pluviales y del antiguo río de Fonte Ferreira, que baja desde la avenida de Moaña hasta el mar. Supone que proceden de casas que no están conectadas al saneamiento.
El segundo punto está frente al puerto deportivo, también en una salida de pluviales. Allí, la inspección detectó residuos fecales y restos de pintura, gasóleos y aceites. El tercer punto es frente a los pantalanes del puerto pesquero, en un aliviadero de la red de saneamiento que de forma periódica vierte al mar.
El Concello cangués lleva años tratando de localizar los vertidos, sin éxito. En una ocasión utilizó colorantes en las conexiones de varias viviendas. El caso es que en con cierta frecuencia, el centro de Cangas huele de forma manifiesta a fecales.
Siembra de almejas
El vertido próximo a la plaza de abastos afecta directamente a la zona en la que la cofradía sembró cría de almeja el año pasado. Su pretensión es crear un grupo de mariscadoras a pie que puedan aprovechar esta zona. La siembra se realizó alrededor de los pantalanes de la séptima lista y delante del muelle de Ojea.
El PP cangués, que lleva años denunciando estos vertidos, culpa de ellos al gobierno local, por su «pasotismo». Lo cierto es que tampoco el gobierno de Sotelo fue capaz de resolver el problema. No se sabe de dónde proceden y por qué no fueron recogidos en su día por el colector general que recorre el frente de Cangas.