Un borrón en la tarjeta de presentación del alcalde

M. J. F. VIGO/LA VOZ.

VIGO

25 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

La estrategia de Abel Caballero para seguir en la alcaldía, que mostraba como tarjeta de presentación las humanizaciones financiadas en su mayor parte con los planes de inversión local, ha sufrido un fuerte revés con la medida adoptada por el Gobierno de Zapatero. El alcalde se ha servido de ellas para mostrarlas por el mundo adelante en sus conferencias de la Red de Ciudades por el Clima, que él preside. En sus giras, las humanizaciones suponían el mejor ejemplo de ciudades sostenibles «que facilitan las gestiones diarias y los desplazamientos cortos de los ciudadanos, evitando por tanto el empleo del vehículo privado. Por tanto, estamos a construir un Vigo de varios centros como forma de luchar contra el cambio climático», explicó en cierta ocasión.

Ahora, falta por ver cómo saldrá de este atolladero, cómo pagará a las empresas lo que les adeuda por algunas de las obras y cómo afrontará los proyectos que se iban a financiar con créditos. Para Caballero, estos últimos no suponían endeudar al Concello. En todo caso, para él significaban concertar créditos-puente a través de un plan económico que permitía adelantar las inversiones. No sospechaba lo que le venía encima cuando alegaba que las leyes impiden endeudarse a los concellos, pero no con haciendas saneadas como la de Vigo.