El último ascenso a la Tercera se decide en el descuento

Pablo Penedo Vázquez
Pablo Penedo VILAGARCÍA/LA VOZ.

VIGO

Tarde de transistores la que ayer se vivió en la última jornada de la Preferente Sur. Una jornada a la que se llegaba con dos importantes cuestiones por decidir. Quién ocuparía el segundo y último descenso a Primera Autonómica por los arrastres de la Tercera, y quién iba a acompañar al Portonovo en su regreso a la categoría nacional. Pero mientras la primera incógnita se despejó pronto, con el Marín goleando 0-4 al Arenteiro ya al descanso para desgracia del Sporting Celanova, no sucedió lo mismo con el destino de la segunda plaza con derecho a disputar la próxima Liga de Tercera.

Para esto último hubo que aguardar al pitido final de los dos partidos en los que se dirimía el contencioso, resuelto en favor de un Estradense que llegaba al Día D un punto por debajo del Choco obligado a ganar o, si no, a empatar esperando que el conjunto redondelano cayese en el campo vilagarciano de A Lomba a manos del Arousa. El primero cumplió en su visita al Cruceiro do Hío, 2-3, y el Choco acabó mordiendo el polvo con un doloroso gol en el minuto 91, obra de Adrián Camiño.

Atenazado y sin ideas, en A Lomba el Choco dio la sensación de estar más pendiente de las informaciones que llegaban de Cangas, radiadas por el numeroso público redondelano desplazado hasta Vilagarcía, que por superar a un Arousa que se mostró extremadamente motivado y merecedor del triunfo final. Era el golpe de gracia al sueño de ascenso del equipo sureño, al que las noticias procedentes de Hío le fueron minando la moral. El Estradense remontó muy pronto el 1-0 de Darío, y al cuarto de hora de la reanudación se adelantó de la mano de Adao. La esperanza del Choco renació con el 2-2 del Cruceiro a 20 minutos del final, pero Unai, en el 85, decidió.