La asociación cultural A Cepa edita un libro sobre la historia de los profesores y centros de estudio del municipio desde el año 1910 hasta la actualidad
23 may 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Tras el éxito del libro sobre las fábricas de conserva en Cangas, la asociación cultural A Cepa saca a la luz, con el mismo formato, otro sobre las escuelas, que se adentra en la historia de la educación en el municipio desde 1910 a la actualidad.
«Esta viaxe comenza en tempos de escaseza. Moita. Tempos de fríos e de medos. Co saber sempre a pé de vara, de imposición. Tempos do Raias, da enciclopedia de Álvarez e dos cadernos de Rubio. De tinteiros no pupitre», escribe Fernando Cuñarro en la presentación.
Además de su aportación a la historia de Cangas, el libro es un homenaje a «aqueles mestres heroicos e sufridos» que estuvieron al frente de clases con más de cincuenta alumnos.
Los pósitos
Hace 90 años, con más del 50% de la población analfabeta, Cangas solo tenía una escuela en propiedad y varias más en locales alquilados. A partir de 1925 se produce una eclosión. La Alianza Marinera crea las de los pósitos de Coiro y Darbo y empieza a funcionar el colegio de monjas de la Enseñanza, sumándose a la de Ángel Mato Peña, la Manuel Mosquera Barbicas, la de Monge o la de Modesto Novelle, a quien sucedió al frente de la escuela del Pósito Felipe Carnicer.
En 1935, el alcalde, Francisco Eiroa, viaja a Santiago para pedir un crédito de 60.000 pesetas (300 euros) para construir el primer grupo escolar. El Concello, sin embargo, no logra adquirir los terrenos. Cuando se proclama la República había ya 17 escuelas en el municipio.
Su hijo, Pancho Eiroa, recordaba años más tarde aquellos tiempos. El libro de A Cepa reproduce el artículo, traducido al gallego por Xoán Chillón. Eiroa se refiere a la escuela número 2 de niños.
«Moito había que traballar baixo a dirección de don José, enfundando no seu gardapó caqui. A escola chegou a converterse nun verdadeiro museo. A Xeografía estudábase construíndo os alumnos o mapa peza por peza. A Xeometría, fabricando as figuras con aramio revestido de palla ou de xunco. Os estilos arquitectónicos, reproducindo, con cartulina e area, a Colexiata e os edificios principais. A botánica, recollendo flores e plantas no campo. A Historia, escribindo nós mesmos os relatos nos que a verdade e a pantasía infantil se misturaban, obrigando ao profesor a devolver os cadernos emborronados de raias e anotacións en tinta vermella. Porque don José, mestre ante todo por vocación, todo o correxía personalmente, todo o inspeccionaba, todo o dirixía».
La Guerra Civil cambió esta forma de enseñar a la que se refiere Eiroa. El Franquismo impuso una educación basada en la memorización, la autoridad, el castigo físico y, afirma Chillón, en la «identificación da tradición escolar española coa corrente católica máis integrista»
En la década de los sesenta empiezan a construirse los grupos escolares. Nacen los colegios de Nazaret, Aldán y Coiro. Los cangueses que querían proseguir sus estudios tenían que hacerlo en Vigo o en los Paúles, en Marín.
En 1970 se construye encima del arenal de Rodeira el primer instituto de la comarca. Los estudiantes del curso superior que inauguraron el centro celebrarán el próximo día 5 de junio, cuarenta años después, su primera reunión de ex alumnos