Costas encargó a la empresa Tragsa el derribo de la vieja carpintería de ribera de Eusebio y la llamada Casa do Ferreiro, unas concesiones de 1935 que caducaron hace cinco años y estaban en situación ruinosa. Su derribo dejará libre una parcela de 700 metros cuadrados entre la calle Concepción Arenal y el mar.
Justo al lado hay otras dos concesiones en vigor (hasta el 2018), el astillero de Calragho y la carpintería de Casqueiro. El alcalde pidió colaboración al jefe provincial de Costas y al delegado del Gobierno en Galicia para recuperar ambas concesiones y crear el primer museo de Moaña, dedicado a la carpintería de ribera y a las embarcaciones tradicionales. Xosé Manuel Millán dice que el gobierno local inició contactos con los propietarios para que renuncien a la concesión y que las conversaciones van por buen camino.
Demolición de la pérgola
El delegado del Gobierno, Antón Louro, anunció también la inmediata demolición de la pérgola construida hace unos 20 años al final del paseo de A Praia, al lado de la Casa do Mar. En su día, la previsión era construir una cafetería, pero finalmente Costas no dio permiso, aunque quedó la pérgola, convertida en un obstáculo sin utilidad.
Louro anunció también que Costas asumirá el acondicionamiento de un tramo de 87 metros que une el paseo de Meira y el de acceso al puerto. La inversión ronda los 30.000 euros, Las obras estarán rematadas a finales de mayo.
El gobierno moañés encargó al equipo del arquitecto Xavier Rivas un proyecto para limpiar, ordenar y urbanizar el entorno de las construcciones demolidas y liberar una franja de unos cinco metros pegada al mar en el tramo que va desde la Casa do Mar, incluyendo el aparcamiento, hasta el edificio Salitre.
En la actualidad, la carpintería de Casqueiro impide el paso, con lo que sería necesario habilitarlo mediante una pasarela volada de madera. Un galpón situado justo al lado de las instalaciones derribadas ayer y que pertenece a una vivienda que está dentro del dominio público tapona también la franja que el Concello pretende dejar libre al tránsito peatonal para comunicar la Casa do mar y el inicio del paseo de A Xunqueira frente al edificio Salitre