Una trifulca eleva la tensión celeste

Víctor López

VIGO

Iago Aspas y Bustos se enzarzaron ayer en el entrenamiento en una pelea que sofocaron sus compañeros

22 abr 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

El final de Liga del Celta va a ser estresante ya que se encuentra a solo tres puntos del descenso a Segunda B. Esta presión se dejó ver en el entrenamiento de ayer en A Madroa en el que Iago Aspas y Cristián Bustos se enzarzaron en una pelea. La intervención rápida de sus compañeros evitó que el incidente pasase de un reparto de patadas entre ambos.

La trifulca se originó en el partidillo de entrenamiento tras una entrada del alicantino sobre el moañés. Aspas se revolvió con una patada, y Bustos le contestó con otra muy virulenta en la espalda del canterano. López Garai y Noguerol intervinieron con rapidez para sofocar el incendio que se había generado en unos segundos. Posteriormente, Eusebio se reunió con ambos durante cinco minutos sobre el césped de A Madroa para recriminarles lo sucedido.

Tras el paso por la ducha ambos trataron de restarle importancia al enfrentamiento. Así Aspas comentó que fue un lance más de un entrenamiento y se queda con que esto indica «que vamos al cien por cien y nada más». El mediapunta se autoinculpó del incidente. «Me he equivocado yo y le he pedido perdón al acabar el entrenamiento. Pienso que en el campo ha quedado la cosa». Para explicar su culpabilidad señaló que «me hizo una falta y me equivoqué porque le di una patada después. No hay más vueltas que darle ni revuelo porque ya le he pedido perdón». Sobre la conversación posterior con Eusebio desveló que «nos dijo que teníamos que estar un poco más tranquilos y no ponernos así. Ha sido un poco culpa de los dos porque todos queremos jugar y vamos a mil por hora y, a veces, cuesta frenar también».

Aspas puso enfásis en la competitividad e indicó que «hay once puestos, somos veinticuatro, y todo el mundo quiere agarrarse a ellos. No vamos a andar a pelearnos aquí por tonterías pero esto denota que estamos apretando todos». Por último recordó que este tipo de enfrentamientos se producen habitualmente. «Esto ya lo he visto años atrás cuando estaba en el filial que también se va al 200% y seguro que no será la primera vez que ha pasado aquí».

Ensalzamiento de la amistad

En la misma línea Bustos trató de restar importancia a la pelea y recalcó que «con Iago tengo una buena amistad. Son cosas que pasan durante unos tres segundos que te dura el calentón pero ahora está ya todo calmado». También puntualizó que «todos nos jugamos mucho y este es un deporte de contacto, si no nos tendríamos que dedicar al tenis para estar solos. Esto no significa nada porque el vestuario está muy unido». Por último reconoció que en un partido «quizás no se actúa así. Seguro que si pasase algo en un partido yo le defiendo a él, y él a mí», y en tono conciliador concluyó señalando que «ahora nos jugaremos a los chinos quien paga unas cervezas».