El fiscal pide 2 millones por fraude al constructor de Jacinto Benavente

VIGO

Tres acusados de haber defraudado casi un millón de euros a Hacienda en una operación de compraventa de solares en el Peri I-02 de la calle Jacinto Benavente de Vigo en 1995 negaron ayer tener conocimiento de dicha infracción tributaria. El fiscal les acusa de utilizar sociedades portuguesas interpuestas para borrar el rastro del verdadero propietario de los terrenos y eludir así los impuestos de sociedades y del IVA. El fiscal pide para cada uno doce años de cárcel, 1,2 millones de euros de multa y 990.000 de indemnización. El abogado del Estado reclama tres millones de multa.

La primera jornada del juicio se celebró ayer en la Quinta Sección de la Audiencia de Pontevedra, con sede en Vigo. El primero en declarar fue Javier G.V., el administrador único de Candeira y Estens, dueña de tres inmuebles en el Peri y deudora de Hacienda. Este, con despacho en Madrid, dijo que actuó de favor y se limitó a firmar papeles en Portugal sin conocer el idioma ni los detalles. Nunca había visto a los demás acusados.

El segundo imputado, Cesáreo S.D.V.F., un constructor de Lugo que preside Conproint, adquirió un solar en Jacinto Benavente a Candeira y Estens por más de dos millones de euros y también avaló una operación por la que dos empresas lusas adquirieron las participaciones sociales de Candeira y Estens, propietaria del suelo del Peri. El apoderado de las firmas lusas era un abogado vigués. Cesáreo S. hizo de fiador de la compraventa porque así cambiaba la titularidad de los solares y evitaba problemas legales urbanísticos, pues un particular había reclamado contra Candeira y Estens y el asunto había llegado al Tribunal Superior de Xustiza de Galicia. Temía que la carga legal fuese inscrita como apunte en el registro de la propiedad y no pudiese vender los pisos que iba a construir como ya había ocurrido antes en Samil. Por tanto, su aval no quería eludir impuestos.

El tercer implicado es el abogado vigués David P.E., quien regentaba un bufete con su padre Antonio, ya fallecido. Este alegó que cerraron una operación que les llegó como un paquete completo listo para firmar. Ignora qué pasó con la deuda tributaria y recuerda que, en su día, dijo que la trama era «absurda».