«Cada inversión que no se hace, cada obra del puerto que se paraliza o cada depuradora que no se construye son empleos que se pierden», afirmó ayer José Manuel Fernández Alvariño, presidente de la CEP (Confederación de Empresarios de Pontevedra), flanqueado por los líderes comarcales de CC. OO. y UGT en una comparecencia conjunta para escenificar en clave local el acuerdo para el empleo y la negociación colectiva firmado hace unos días en Madrid. Fernández Alvariño presumió de talante conciliador y trasladó la consecución de este encuentro a la clase política de Pontevedra, para que Vigo se mantenga como el principal motor económico de Galicia y deje de ser la ciudad no. «Es necesario para que se agilicen los proyectos, de tal manera que se materialice la sensación de que nuestra economía puede emerger», afirmo. «Tenemos que buscar puntos de encuentro y evitar la confrontación», prosiguió en su discurso el líder de la patronal de pontevedresa que destacó la importancia de la vía de diálogo abierta entre empresarios y sindicatos especialmente por su repercusión en la comarca de Vigo. «Es algo que necesitamos para cambiar la imagen de conflictividad de esta ciudad. Necesitamos consensos y una filosofía del acercamiento que es buena para los trabajadores», afirmó el empresario. «Necesitamos consensos» Tanto el presidente de la patronal como los representantes de los sindicatos destacaron la necesidad de apostar por acuerdos en un momento de especial dificultad económica para Vigo, y coincidieron en un pronóstico que no apunta ninguna mejoría a medio plazo. «Tenemos 80.000 parados en estA provincia y no creemos que la economía se recupere en el 2010», afirmó Fernández Alvariño, que denunció la pérdida de capacidad de la provincia para captar inversión. «Hay una verdadera fuga de inversiones en la provincia por falta de competitividad», aseguró el presidente de la patronal. El secretario comarcal de UGT en Vigo, Antonio Juste, expresó su deseo de que el acuerdo proporcione a Vigo la paz social que necesita y sirva para dejar atrás un 2009 «marcado por la conflictividad». Juste asumió que «surgirán diferencias, pero las partes implicadas deberán saber limarlas», dijo. José Cameselle, líder comarcal de CC. OO. José Cameselle, afirmó que el acuerdo «requiere responsabilidad porque en él se introducen temas de mucho calado que deben contribuir a salir de la crisis».