Athina Onassis se reserva, Cayetano queda séptimo

Soledad Antón soledad.anton@lavoz.es

VIGO

Ambos compitieron en el Concurso Internacional de Saltos de Vigo.

13 feb 2010 . Actualizado a las 03:21 h.

Un grupo de niños rodea a Cayetano Martínez de Irujo. Quieren hacerse una foto a su lado. Sus madres prefieren un autógrafo. El jinete transforma en una sonrisa el rictus de enfado que le acompaña desde hace diez minutos y accede.

Es la única concesión que está dispuesto a hacer al margen de lo deportivo. «Tengo 47 años y llevo 20 luchando contra el terrorismo informativo», argumenta para cortar cualquier pregunta que no se refiera a sus caballos o a las competiciones en las que participa.

Igual que le pasaba a Francisco Umbral, lo único que le interesa a Cayetano es hablar de su libro. Ni de lo que representa Vigo en su carrera, ni de por qué desde hace años no se pierde ni una sola cita de saltos en esta ciudad, ni de las horas que dedica a su preparación física, ni de cuánto cuesta convertir a un caballo en ganador, ni si es más de carne o más de pescado... En fin, de nada.

Pues hablando de su libro, lo único que puede apuntarse es que su actuación de ayer no le permitió pasar del séptimo puesto. Justo uno por encima del conde quedó Álvaro Alfonso de Miranda Neto, Doda para los amigos.

Seguro que si no son unos forofos de la hípica es un nombre que les dirá más bien poco, salvo que sean asiduos de la prensa económica (apartado grandes fortunas), o de la del corazón (capítulo bodas millonarias). Y es que Doda es el hombre que lleva más de un lustro haciendo feliz a la heredera del imperio Onassis, Athina.

Hombre de rostro amable y de sonrisa fácil, el jinete brasileño, confesó en su día que lo que peor lleva de su matrimonio son los guardaespaldas. Y eso que perteneciendo a una familia con posibles, como es su caso, ya estaba acostumbrado a que le acompañaran un par de ellos antes de conocer a Athina. Claro que desde que pasó por la vicaría, según su propio testimonio, llevan 25. Sí, v-e-i-n-t-i-c-i-n-c-o. Si lo que no haga el amor...

El matrimonio no es nuevo en el Concurso Internacional de Saltos de Vigo. El brasileño ya pisó la arena del Ifevi en el 2007. En aquella ocasión Athina Onassis vino únicamente en calidad de acompañante. Por el contrario, en esta ocasión forma parte de la nómina de competidores.

Ayer recorrió la pista a pie. Midió meticulosamente los pasos que separaban cada salto junto a Jean Maurice Bonneau, su preparador, y a su marido. Sin embargo, al final optó por no participar en la prueba de la tarde.

Recurro a una persona que, además de saber de hípica, se pasó el día a pie de pista para que me cuente si es que acaso se encontró mal o tuvo algún problema con la montura. «Que va, es que lleva una temporada muy buena y ya está clasificada», me explica. Me quedo más tranquila. También me dice que seguro que hoy sí que saltará a la pista. A ver.