A Guarda dará luz verde a la discoteca de Manuel Álvarez pese al rechazo vecinal

VIGO

26 ene 2010 . Actualizado a las 11:48 h.

El Concello de A Guarda concederá licencia para la nueva discoteca de la calle Manuel Álvarez. Ayer lo confirmó el regidor guardés, José Manuel Domínguez Freitas, señalando que «el otorgamiento de licencia es un acto reglado y, si un proyecto cumple todos los requisitos legales, no se le puede denegar». El alcalde manifestó que el expediente «tiene todos los informes preceptivos favorables y está solo a expensas del jurídico».

La oposición al proyecto hizo que, ya el año pasado, se constituyera una asociación de vecinos, integrada por más de un centenar de personas cuya prioridad es intentar evitar su instalación en el bajo de uno de los edificios. La entidad denuncia la potencial afección de la discoteca a su calidad de vida, en una zona saturada ya de ruídos y de tráfico.

Sobre el estudio de ruidos que figura en el expediente, el alcalde asegura que «no fue encargado por este equipo de gobierno». Freitas afirma que sí tiene constancia de que existe un estudio pero hecho con anterioridad.

Respecto a licencia en cuestión, la asociación Manuel Álvarez apunta que es de «actividad comercial, cando o ramo de discotecas aparece dentro das recreativas, tipo de que en la ordenanza de esta zona está prohibida». Además, añadee, «curiosamente nestas datas se está procedendo a levar a cabo unha modificación puntual de tódalas ordenanzas municipais para incluir a actividade recreativa en todos os lugares da localidad».

Domínguez Freitas destacó que «aún no se ha dado ninguna licencia, lo único que hizo en su día la junta de gobierno en su día fue incoar el expediente para solicitar los informes oportunos». Manifiesta, por otra parte que «la licencia está encuadrada dentro de los tipos de actividad comercial».

El regidor niega que no se les diera audiencia a los vecinos. «Sí se hizo y, además por duplicado ya que también se le comunicó a los presidentes de las comunidades de vecinos de los edificios colindantes».

Los afectados alegan además que, en el proyecto, «non aparece o estudio acreditativo de impacto acústico» y sobre el de ruídos, señalan posibles faltas por no contemplar aspectos que «descalifican e anulan esta documentación»