Para peatones intrépidos

J. Santos

VIGO

En la canguesa avenida de Vigo está pintado medio paso de cebra que despista a caminantes y automovilistas

03 ene 2010 . Actualizado a las 02:00 h.

Los peatones que cruzan la PO-551 en la avenida de Vigo, justo en el cruce del llamado Camiño Vello de San Roque, sólo puen llegar a la mitad de la carretera. Una vez allí tienen que decidir qué hacer, porque el paso de cebra se acaba abruptamente y como lleva así meses, nadie sabe si falta por pintar la otra mitad o bien la Xunta, propietaria del vial, está aplicando algún sistema pionero para eliminar paulatinamente el paso en cuestión.

El despiste se agrava porque unos metros antes, si el conductor viaja desde la rotonda del Mexillón hacia Bueu, quedó impreso en un punto inconcreto de firme una linea amarilla que no se sabe bien qué función cumple. Aparentemente, es un nueva delimitación de los dos carriles, pero dado que no existe ningún obstáculo a uno y otro lado de la carretera y que subsiste, aunque un tanto borrosa, la línea blanca que marca el centro de la calzada, cabe suponer que fue pintada cuando se abrió una zanja para la red de gas y que quien la pintó se olvidó de borrarla. Fue hace más de un año, por lo que ya casi nadie recuerda ahora para que se hizo y por qué de amarillo, color que impone más que el blanco habitual que señaliza todas las carreteras canguesas.

Días atrás, en una tarde lluviosa, una conductora se vio obligada a frenar bruscamente en ese lugar al ver de pronto delante de su coche a un matrimonio mayor que cruzaba la calzada. El señor la increpó duramente, indicándole que había un paso de cebra y que estaba obligada a detenerse.

La conductora, que no entendía nada de lo que estaba pasnado, adivinó al fin las franjas pintadas a su izquierda. Abrió la ventanilla y pidió disculpas a la pareja. El señor, sin embargo, no se daba por satisfecho y, plantado en medio de la carretera, seguía reclamando airado sus derechos. Una automovilista que circulaba detrás, cansada de esperar, sacó la cabeza por la ventanilla para indicarle al señor, de malos modos, que no había ningun paso, que mirase al suelo para comprobarlo y que cruzase de una vez. Efectivamente, en ese carril no había paso alguno pintado. Formalmente, solo los conductores que circulan en el otro sentido están obligados a parar.

Las diversas canalizaciones realizadas en las carreteras canguesas dejaron tocadas las señalizaciones verticales y horizontales, especialmente en las avenidas de Vigo, Bueu y A Coruña. La edil de Tráfico pidió a la Xunta soluciones, pero no tuvo, de momento, excesivo éxito.