El edil Xulio Calviño es partidario de ampliar el aparcamiento de pago para facilitar la actividad comercial
14 dic 2009 . Actualizado a las 21:09 h.La ampliación de la zona azul de Vigo desde las poco más de 2.000 plazas actuales hasta el entorno de las 5.000 no verá la luz en el actual mandato municipal. El alcalde y el concejal de Tráfico han decidido aparcar esta medida hasta después de las elecciones locales de mayo de 2011 siempre en el supuesto de que ambos sigan en sus actuales responsabilidades.
Transcurrido más de la mitad del mandato y a menos de año y medio de las elecciones los responsables municipales no quieren impulsar un proyecto que podría generar polémica. Ambos dan por sentado que la iniciativa cuenta con el respaldo de comerciantes y vecinos, pero sin duda alguna generaría un debate ciudadano que no consideran conveniente en esta fase del actual mandato.
Decisión firme
De hecho, Xulio Calviño ha confirmado al comité de empresa del XER (Xestión do Estacionamento Regulado, nombre actual de la zona azul) que el proyecto ha quedado aparcado, aunque sigue considerándolo una necesidad. En la misma situación y por motivos similares se encuentra la mecanización del tope de las dos horas para evitar que el control lo realicen a mano los trabajadores del XER.
Sin embargo, el Concello se encuentra actualmente en una tesitura complicada ya que las plazas de la zona azul han descendido muy por debajo de lo que establece el contrato de adjudicación. Ello impide alcanzar el equilibrio económico de la concesión, lo que obliga a las arcas municipales a abonar la diferencia a la empresa titular del servicio.
El pliego de condiciones cifraba en 2.850 las plazas a gestionar y a comienzos de este año superaban escasamente las 2.300; a día de hoy es probable que la cifra sea todavía inferior debido a los recortes que han implicado las humanizaciones junto con la ejecución de las distintas obras públicas.
Zonas elegidas
Aunque nunca ha existido un proyecto definido de ampliación, las propuestas barajadas iban siempre en la dirección de alcanzar unas 5.000 plazas en el conjunto de la ciudad. Para ello se contaba con implantar el XER en las zonas de As Travesas y O Calvario, dos barrios con importante tradición comercial y que se han configurado como alternativas a las del centro de la ciudad.
En el gobierno municipal están convencidos de que el XER es la única alternativa para repartir el escaso aparcamiento en superficie existente en el casco urbano. También cuentan con el apoyo de comerciantes y vecinos cuando llegue el momento. En Tráfico aseguran que los comerciantes defienden una iniciativa que consideran beneficiosa para su actividad, siempre que se haga efectivo el tope de dos horas de estacionamiento máximo. En ese supuesto, como se está comprobando desde que se aplica, aunque sea con métodos artesanales, es fácil encontrar espacios libres donde estacionar.
De otra parte, el tratamiento especial a los residentes les garantiza una facilidad para aparcar que ni mucho menos tienen ahora, y siempre a precio inferior a los demás ciudadanos.