La viguesa recuerda como asumió la responsabilidad del gol definitivo ante Corea y sueña con hacer historia en el Mundial
12 dic 2009 . Actualizado a las 02:00 h.La selección española de balonmano femenino apunta alto en el Mundial de China y la pívot Begoña Fernández (Vigo, 1980) se ha convertido en su jugadora de referencia. Suyo fue el gol decisivo ante Corea que mete a las españolas con todo a favor en la segunda fase para plantarse en semifinales. Ella habla del trabajo de grupo pero sin rehuir su responsabilidad mientras confiesa sentirse encantada de apoyo que le está llegando desde Vigo.
-Matrícula para superar la primera fase. ¿Satisfecha de lo realizado hasta ahora?
-Estamos muy contentas porque por primera vez en un Mundial hemos conseguido pasar a la siguiente fase con cuatro puntos y tenemos que intentar sacar ventaja de esta situación.
-Esos cuatro puntos ponen al equipo en el camino de las semifinales del Mundial.
-Hoy -juegan en la sobremesa ante el coco Noruega- iniciamos una fase muy complicada en la que pueden pasar muchas cosas pero nosotros vamos a intentar con todas nuestras fuerzas entrar en semifinales.
-Ganar a Corea, que había sido bronce olímpico, parece una buena señal.
-Corea es una grandísima selección y nos ha costado mucho ganarles. Tuvimos que luchar mucho para llevarnos esos dos puntos porque ellas son muy rápidas y ahora que lo hemos conseguido no podemos dejar pasar la oportunidad que tenemos enfrente.
-¿Cómo sienta eso de marcar el gol del triunfo al final de la contienda?
-En la cancha no era muy consciente, pero la verdad es que sienta muy bien. Lo importante es que hemos sido un equipo y hemos estado unidas en los momentos difíciles.
-¿Qué recuerda de la última jugada?
-Recuerdo que no había mucha claridad de ideas y no sé ni cómo conseguí hacerme con el balón. Sabía que había que meter el gol como fuera porque en momentos así es importantísimo no fallar de cara a puerta.
-Marcó siete goles ante Corea. ¿Ha sido su mejor partido?
-Hasta la fecha sí, pero aún espero mejorar. Hay que tener en cuenta que los dos partidos anteriores tampoco habían sido muy reales, con encuentros asequibles en donde hubo muchas rotaciones. Pienso que ante Corea todas hemos hecho un buen partido.
-¿Se siente importante en este equipo?
-No me siento importante, sino que estoy aquí para ayudar. Intento aportar lo máximo posible, pero sin la ayuda y el juego de mis compañeras no sería nadie. Y tampoco lo digo por hacerle la rosca, sino porque lo pienso así.
-¿Estamos ante la mejor generación del balonmano femenino español?
-Supongo que habrá muchas y diferentes opiniones, pero lo que sí es cierto es que somos una selección en donde todas nos llevamos estupendamente, somos un grupo muy unido y estamos ahí para lo bueno y para lo malo y eso se nota también en los resultados. En una competición tan larga como esta es importante que el grupo esté unido y yo pienso que nuestra gran baza es esa.
-¿Quién es el rival a batir para la segunda fase?
-Jugando con Hungría, Rumanía y Noruega ya me dirás... El favorito sin duda alguna es Noruega, pero todos tienen calidad y van a ser muy difíciles.
-El objetivo mínimo debe ser ganar un partido para seguir avanzando en el torneo.
-Eso nos garantizaría jugar por el quinto puesto, pero en función de los resultados ya se verá hasta donde podemos llegar. La ilusión es alcanzar las semifinales, pero tenemos que ir paso a paso.
-¿Cómo se están adaptando al modo de vida chino?
-Cada vez mejor, porque al principio nos costó un poco por la comida, la diferencia horaria, estábamos un poco atontadas, siempre con sueño, pero ahora ya estamos acostumbradas, incluso a las salsas. Los horarios ya no nos perturban tampoco.
-¿Mantiene mucho contacto con Vigo estos días?
-Estoy recibiendo mucho apoyo de mi tierra. Estoy bastante contenta.
-Entonces la volveremos a llamar antes de la final.
-Ojalá.