«Mi mujer escuchó una explosión y yo me asomé, porque aparco el coche cerca. Vi a dos chavales alejarse de los coches en llamas. Uno se fue a la fuente y se lavó la smanos y luego se sentó tranquilamente en la parada del Vitrasa», relata un testigo de los hechos.
Este vecino que lleva viviendo en Coia desde hace quince años dice que está aumentando la inseguridad en la zona «a pesar de que la policía viene mucho por aquí». El testigo del suceso indica que tras la deflagración y el fuego, «vinieron los bomberos enseguida y varios coches patrulla que estuvieron batiendo toda la zona y el parque».
Loli, otra vecina corrobora que «esto es una bomba, ¡a veinte metros de la gasolinera!. El mundo está loco».
«Prefiero no saber qué ha ocurrido», dice con preocupación otro vecino.