Ya que los delanteros siguen sin aparecer, de hecho ayer fue con diferencia la línea más floja del equipo celeste, tiene que venir los jugadores de atrás a solucionar el trabajo de los puntas.
Ayer el Celta apenas creó ocasiones, pero estuvo efectivo gracias a los aciertos de un defensa: Jordi Figueres, y de un centrocampista, Michu. Curiosamente ambos eran dos jugadores que en el filial hacían muchos goles, sobre todo en jugadas de estrategia con la cabeza, y esta es un arma que el Celta tiene que explotar.
Para Jordi el gol llegó en un cabeceo tras un saque de falta lateral que Roberto Trashorras sacó por alto hacia el palo corto, y allí el central cabeceó hacia el segundo palo, a donde no llegó Lledó a pesar de su estirada. Fue una jugada casi idéntica a la que habían protagonizado ambos dos semanas atrás contra el Rayo Vallecano, que no había acabado en gol por culpa de una gran intervención de Cobeño.
«Ha sido una jugada bastante calcada. Hoy hemos tenido la suerte de que ha entrado», reseñó Jordi. Este su primer gol en el primer equipo y se alegra porque «se me estaba resistiendo, ya que había tenido varias ocasiones», aunque en el filial en la primera vuelta de la pasada temporada había marcado media docena de goles al incorporarse en los saques de esquina y golpes francos.
Pero Jordi se alegra sobre todo porque el gol ayudó a conseguir la victoria: «Lo más importante es el grupo y este triunfo nos va a dar una inyección de moral».
Además de solucionar el trabajo de los delanteros también él y el resto de la defensa estuvieron ayer a un buen nivel: «En la primera parte hubo un par de centros laterales sin mucho peligro, pero salvo la media chilena de Ulloa no hemos concedido ocasiones», destacó el catalán.
Michu, en racha rematadora
Un caso parecido es el de Miguel Pérez Cuesta, Michu, que hace dos temporadas, cuando jugaba en el Celta B era uno de los máximos realizadores del equipo jugando de mediocentro.
En el primer equipo está empezando a demostrar ese olfato goleador y ya suma tres tantos esta temporada. Los dos anteriores fueron en Copa, contra el Girona y el Tenerife.
El de ayer llegó en un balón que supo robarle a un defensa, tras lo que se plantó solo ante Lledó y resolvió muy bien ante la salida del meta rival.
El centrocampista asturiano señaló tras el encuentro que «el gol va por rachas. Yo ahora estoy en una buena. A ver si se prolonga durante mucho tiempo». Pero lo más destacado de Michu, ya no es solo su aportación goleadora, sino el gran trabajo que está haciendo. Ayer fue sin duda el más destacado del equipo: «Yo me veo bien en este sistema. Los interiores tenemos que aportar goles también, no solo los delanteros».
En cualquier caso no siempre van a ser los de atrás los que saquen las castañas del fuego. El Celta necesita que sean los delanteros los que encuentren una racha buena si no quiere pasar por muchos apuros. En cualquier caso, la presencia de Michu y de Jordi debe ser una arma más en el aspecto ofensivo que Eusebio tiene que explotar.
Michu reconoce que se sufrió, pero destaca que en estas situaciones, aún sin ser las ideales, «es más gratificante conseguir la victoria».