La visita del conselleiro de Economía, Javier Guerra, a los mercados municipales de la ciudad sin avisar al Concello provocó malestar en el responsable de Comercio
14 oct 2009 . Actualizado a las 11:42 h.El ambiente en la ciudad se encuentra sin lugar a dudas caldeado y, para que no se enfríe, ayer pasó por otro hervor más. El motivo, la visita del conselleiro de Economía e Industria, Javier Guerra, a los mercados de la ciudad y no precisamente para hacer la compra semanal. El político vigués llegó con un millón bajo el brazo en forma de compromiso para destinar a la modernización de las plazas de abastos.
La incursión no gustó ni mucho menos al Concello, sobre todo al teniente de alcalde y responsable de Comercio, al no haber sido informado de forma oficial. Y eso que se trataba de mercados municipales.
Perplejo se quedó Santiago Domínguez cuando se enteró de que le habían entrado en la casa sin pedir permiso.
Javier Guerra cortó a sus anchas el bacalao en la plaza de abastos de O Progreso. Con él estaba el gerente de esta última y los de As Travesas, Bouzas, Teis y O Calvario, todos ellos integrantes de Mercacevi, además de los de Cabral y O Berbés. El objetivo era acordar la elaboración de un convenio en virtud del cual la Xunta aportará un millón de euros. En las próximas semanas tendrá lugar otro encuentro para últimar los detalles.
La idea es que las ayudas se destinen a mejorar las instalaciones y, por tanto, la oferta a los consumidores. Es el caso de los aparcamientos, servicio de compra y reparto a domicilio o sistemas de gestión de residuos.
Para Santiago Domínguez resulta esperpéntico que la Xunta acuda a instalaciones del Concello sin avisar, una forma de actuar que califica de partidista. «O lóxico sería que polo menos o concelleiro de Comercio tivera coñecemento oficial da visita para poder acompañar ao conselleiro e brindarlle a información e a colaboración oportunas». Al margen de tales circunstancias añadió: bienvenida cualquier ayuda.