La reválida de Balaídos espera al Celta en un partido con morbo

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Después de sumar dos victorias a domicilio el Celta regresa esta tarde (20 horas) a casa para encontrarse con la reválida de Balaídos en un partido cargado de morbo ante el Albacete.

Hasta la fecha el celtismo todavía no ha visto ganar en directo a su equipo. Desde junio pasado en aquel partido definitivo frente al Alavés no se ha vuelto a repetir una victoria del equipo de Eusebio Sacristán en casa. Hoy parece un día propicio para el reencuentro.

La plantilla se ha dado un baño de confianza después de un pésimo inicio de Liga remontando frente al Recre y bailando en la Copa el miércoles al Girona, el entrenador ha recuperado a la mayoría de su artillería pesada después de largas ausencias y parece que el técnico ha dado con la tecla. En su cabeza está un once definido, aunque la buena actuación copera de los actuales secundarios le haya hecho dudar. Todo indica que su once será muy parecido al que remontó en el segundo tiempo en el Nuevo Colombino con la ausencia de Vasco Fernandes que está con la selección sub 23 lusa.

Para medir esta recuperación para mejor que un Albacete cargado de morbo y que se ha especializado a lo largo de su historia en sacar tajada de Balaídos. Pepe Murcia vuelve por primera vez a Vigo desde su destitución y aunque rehúya de partidos especiales seguro que este está marcado en rojo en su agenda desde hace tiempo, Antonio Notario es el portero rival después de un verano convulso en Vigo y Fernando Sales saltará al campo siendo uno de los acreedores sindicados del conjunto local. Un accionista céltico intentando introducir el balón en la meta de Falcón.

Pero el morbo solo alimenta partidos, no los gana, y el Celta todavía sigue en una posición delicada. El primer triunfo en casa le sacaría de la posición de descanso y ratificaría la mejoría experimentada, pero un nuevo traspiés provocaría un pánico escénico en Balaídos. De una vez por todas el Celta necesita afianzarse en su campo para comenzar la remontada. Quizás no esté para ascender como apuntó Pepe Murcia, pero al menos puede vivir tranquilo mientras su generación de novatos se hace un sitio en el fútbol.