El Ministerio de Fomento ha tenido que recomenzar la construcción de una rotonda a la salida de la autopista de peaje AP-9 en Rande porque la que estaban levantando se desmoronaba.
Hace un mes los técnicos advirtieron que las piedras que habían colocado se venía abajo por el corrimiento de tierras, debido al agua y a la falta de drenaje del muro. Así que la empresa que estaba construyendo la rotonda, Aopil, tuvo que desmontar todo lo que había hecho y sustituir los muros que estaba levantando por otros de nueva factura. Los nuevos están construidos con sillares de gran tamaño y entre la tierra y las paredes de la rotonda se ha ejecutado un sistema de drenaje con grava que permite filtrar el agua adecuadamente.
Todo estos problemas están retrasando la construcción de una obra de infraestructuras muy necesaria para los camiones que van a Chapela.
La rotonda fue anunciada por el subdelegado del Gobierno el 4 de marzo del año pasado, pocos días antes de las elecciones generales. Pasaron los comicios y el 5 de octubre del año 2008 la Demarcación de Carreteras del Estado en Galicia anunciaba el levantamiento de actas para la «mejora de trazado y construcción de glorieta» entre los puntos kilométricos 4,100 y 5,100 de la nacional 552. El levantamiento de actas se llevó a cabo el 8 de octubre. El Gobierno de España recalcaba entonces que «el proyecto mejorará la seguridad vial en la salida de Rande».
Lo barato sale caro
La obra se adjudicó a la empresa ourensana Aopil. El proyecto anunciado por Fomento consiste en una glorieta con un radio exterior de 28,50 metros cuadrados y una calzada anular con dos carriles de circulación. «Esta solución facilitará los movimientos de entrada y salida de la autopista, así como los cambios de sentido en la N-552 actualmente no permitidos».
El proyecto prevé farolas nuevas, ajardinamiento y aceras. El presupuesto de la obra, que comenzó en el pasado verano, es de 640.063 euros y el plazo de ejecución era de cuatro meses, que se alargarán.