Una planeadora de tres potentes motores apareció ayer en llamas flotando junto a las rocas de Cabo Silleiro y levantó una gran expectación entre los vecinos y usuarios de la carretera que une Baiona con Oia. Un operario de unas obras cercanas dio la voz de alarma a primera hora de la mañana e inmediatamente se desplazaron hasta el lugar brigadas de la Guardia Civil y de la Policía Local de Baiona. El equipo del Grumir llegó poco después de apagar otro incendio en una casa abandonada del casco viejo de Baiona y tuvo grandes dificultades para sofocar las llamas de la embarcación. Los motores fueraborda de la planeadora aún tenían combustible, por lo que tuvieron que emplear espuma para apagar el fuego, puesto que fue imposible hacerlo con agua. Emplearon más de una hora en apagar las llamas y la operación constituyó todo un espectáculo. Decenas de automovilistas y algunos ciclistas pararon en el lugar para seguir en directo la operación, si bien, por motivos de seguridad y para no entorpecer el trabajo de los bomberos, los agentes uniformados impidieron que nadie bajara hasta las rocas. Las causas del incidente se desconocen. Nadie reclamó la embarcación a lo largo del día de ayer y lo más probable es que este incidente esté relacionado con el narcotráfico. Es posible que los ocupantes de la embarcación decidieran prenderle fuego para no dejar pistas que los pudieran delatar antes de darse a la fuga, escalando el acantilado por el que se accede hasta la carretera. La Guardia Civil investiga el caso.