Un joven moañés golpeó a un policía que quiso indentificarlo en el pleno tras insultar al alcalde y acabó en el calabozo
03 oct 2009 . Actualizado a las 02:00 h.Todo indicaba que el pleno celebrado el jueves por la noche en Moaña iba a ser un pleno sin problemas. Se preveía una sesión más bien plúmbea, pero sin incidencias. Las previsiones fallaron, sin embargo.
El alcalde optó por suspenderlo en medio del debate de una moción del PP protagonizada por un nutrido grupo de simpatizantes populares que acudieron a apoyar al portavoz y diputado autonómico José Fervenza aportando fotografías del mal estado de los diversos viales que Fervenza, un tanto airado, proponía que fuesen reparados con cargo al plan provincial de la Diputación,
En pleno debate, Ángel M.S, un vecino de Tirán de 32 años, se levantó de su asiento y llamó «gilipollas» al alcalde y, en general, al grupo de gobierno, tras lo cual, salió de la sala.
El oficial de la Policía Local que hacía turno en la puerta le pidió que se identificase. Ángel se negó y quiso seguir su camino. El policía intentó retenerlo. El joven la lanzó, según consta en el informe, un «manotazo» a la cara que le dio en el cuello.
Subieron de inmediato otros dos agentes. Al llegar, vieron como Ángel estaba agarrando al oficial. Se lo llevaron escaleras abajo hacia las dependencias policiales. El vecino forcejeaba, resistiéndose a la detención. Finalmente, le pusieron las esposas.
Cuando fue detenido, varios simpatizantes del Partido Popular se arremolinaron alrededor de los policías. Una señora cayó, desmayada. El pleno fue suspendido.
La policía llamó al juez, quien ordenó presentar en el juzgado cangués al aguerrido vecino al día siguiente por la mañana, acusado de resistencia y atentado. Pasó la noche en el calabozo, esperando la cita con el titular del número 3, quien lo dejó en libertad con cargos y con la obligación de presentarse regularmente en el juzgado.