Hace ya algunos meses que al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio se le encendió la bombilla del ahorro. Aunque todavía falta un mes para que esta primera oleada de reparto gratuito, correspondiente al 2009, expire, no alumbran ni la tercera parte de esos 1,3 millones que se distribuyen en Galicia. En algunos domicilios de Vigo aún se están recibiendo los vales para poder canjearlos en cualquier oficina de Correos. Curiosamente, llegan con el último recibo de la luz, cuando la mayoría de los abonados hubiesen preferido que ese obsequio del Gobierno se plasmase con un descuento. También es posible que la campaña publicitaria no surta efecto hasta que no se diga en la TVG que es preciso apagar el candil. Henrique Barbosa Fernández (17 años, estudiante) fue de las personas que acudieron en la mañana de ayer a cuentagotas a recoger su flamante bombilla en la sucursal 9, de la calle Zamora. «Muchas bombillas gratis, pero pocas luces para superar la crisis económica», afirma sonriendo. -¿Lo que más le preocupa? -El paro y la incertidumbre que se cierne sobre el futuro que nos aguarda a los que estamos estudiando. Porque terminar una carrera ya no es una garantía de un puesto de trabajo. Y esto es muy desalentador. -¿Cómo va con los estudios? -Curso segundo de bachillerato y voy superando las asignaturas. Quiero hacer medicina, pero no sé si conseguiré plaza en la pública, debido a que exigen una nota muy alta (creo que es un 8,9). Aunque lo intentaré, bien por un ciclo puente o con una carrera privada. Sin embargo, mi padre que ejerce como ginecólogo no precisó de una nota tan elevada para hacer los estudios. Creo que hay otros factores tanto o más importantes que ese tipo de notas, como la vocación y el trato con la gente. -¿Ya decidió la especialidad? -Sí, quiero ser cirujano. -¿No le temblará el pulso? -(Risas). Para nada. -¿Y cúando enrosque la bombilla? -(Sonríe). Tampoco. La utilizaré para una lámpara de estudio. Es ecológica y no cansa tanto la vista. -¿Suele ir de botellón con los amigos? -Solo de vez en cuando, aunque hay demasiadas prohibiciones en las calles. Creo que haciendo un consumo consciente no debería haber problemas. -¿Es necesaria una nueva ley para darle autoridad al profesor? -No. El profesor que sabe imponerse se hace perfectamente con la clase.