La agrupación de voluntarios de O Val Miñor cierra la temporada de verano con un elevado número de incidencias en las que predominaron las picaduras de faneca
13 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.A punto de cerrar la temporada estival, Protección Civil Val Miñor hace un balance de sus intervenciones y resulta que fueron un total de 4.258 las veces que tuvieron que atender alguna emergencia de cualquier índole. Las picaduras de faneca se llevan la palma. Han registrado 1.990 incidencias por culpa del ataque de este pez que abunda en las aguas de la costa de O Val Miñor. Las heridas por la presencia de elementos cortantes en la arena también mantuvieron muy ocupados a los voluntarios de la agrupación comarcal. Hasta 1.088 curas tuvieron que realizar en los puestos de socorrismo por este motivo. Llama la atención también la gran cantidad de niños que se perdieron en las playas este verano por el descuido de sus padres. Durante el servicio, participaron en 47 ocasiones en labores de búsqueda de menores desorientados en la playa. También fue necesario realizar once traslados de emergencias al centro de salud de A Ramallosa debido a insolaciones, golpes de calor o lipotimias. También tuvieron que realizar tres rescates acuáticos, todos ellos de personas adultas, que de esta forma pudieron llegar a tierra sanos y salvos. También salvaron la vida a una mujer a la que reanimaron después de que llegara al puesto con un fuerte dolor en el pecho que le irradiaba hacia el brazo izquierdo.
Protección Civil también destacó el esfuerzo llevado a cabo este año por la concejalía de Medio Ambiente de Baiona, dirigida por Manuel Vilar, para dotar de más medios a las playas de este municipio adquiriendo dos puestos nuevos de salvamento y diverso material necesario para el trabajo diario de los socorristas. El servicio entró en funcionamiento el 27 de junio en Baiona y el 14 de julio en el municipio de Nigrán.