Una hormigonera embiste al Embassi

VIGO

El conductor cayó desmayado sobre el volante y el camión del Plan E circuló sin control por la calle Venezuela e impactó contra una furgoneta y una discoteca

12 sep 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La limpiadora de la discoteca Embassi se dirigía como todos los días a su trabajo en la calle Venezuela, 25, a las ocho de la mañana. La empleada despertó urgentemente al administrador, que había cerrado el local dos horas antes, porque se topó con un camión hormigonera empotrado contra el portalón metálico. Los obreros que trabajan en la mejora de la misma acera, obras incluidas dentro del Plan E, le contaron lo que ocurrió. Una hormigonera que circulaba sin control arrasó todo a su paso, embistió contra una furgoneta y el portalón del Embassi. A esa hora, miles de escolares caminaban hacia el colegio.

Todo empezó a las ocho de la mañana, en una cuesta que desemboca en la calle Venezuela y donde decenas de obreros efectúan las obras de adecentamiento de las aceras. El conductor de la hormigonera, un joven fornido, ayudaba a descargar el cemento en los chimpines cuando se cortó un dedo con el borde de la canaleta y sufrió un tajo profundo. En ese momento, alguien pidió que apartase el camión para que no obstaculizase la circulación. El joven se puso al volante, arrancó, subió la cuesta pero se mareó, probablemente al ver que la sangre salía a borbotones de su herida. El conductor, quizás por una bajada de la tensión, sufrió un desmayo y se desplomó inconsciente sobre el volante. La hormigonera continuó su marcha con el piloto desvanecido y arrasando todo a su paso. Destrozó el lateral de una furgoneta aparcada, invadió la acera, afortunadamente sin herir a ningún peatón y derribó la verja metálica y el neón publicitario de la discoteca Embassi.

Los compañeros del trabajador corrieron a auxiliarle. No sufrió daños por el impacto pero estaba desplomado y sin sentido. Lo reanimaron hasta que recobró la consciencia y luego fue auxiliado por los sanitarios de una ambulancia.

Fuentes de la discoteca consideran que los daños son asumibles y que, con una leve reforma, tenían previsto abrir ayer por la tarde. «La fiesta debe continuar», dijo un encargado.