El Ciudad de Santiago empezó ayer la pretemporada y mañana tiene ya su primer compromiso oficial, a mediodía, en Abegondo frente al filial del Deportivo. De la noche al día tomó forma una plantilla totalmente nueva, integrada por una veintena de jugadores que casi en su totalidad se veían por vez primera las caras en Santa Isabel. Para muchos de ellos, la aventura verdiblanca se presenta como la búsqueda de El Dorado. Pesa más la seducción que las interrogantes.
Es el caso de Rodri Leonardo de Oliveira, que tuvo la primera noticia del Ciudad la semana pasada: «Estaba en el Alavés y no sabía si me iban a firmar, a renovar. He venido para aquí. Contento, y a ver que tal. Estoy bien a gusto».
Otro futbolista en busca de gloria es Marcelo Belleri, «extremo derecho o centrocampista». Después de dos años jugando en Italia le ofrecieron hacer una prueba en Mérida. Y estando en la capital extremeña recibió la llamada de Gustavo Duco, que ejerce como director deportivo y eventual entrenador. «Fue él quien me contó el proyecto, como iba a ser. Y la verdad es que me interesó hacia donde apuntaba y es por esto que me acerqué».
Duco subraya que, si bien el equipo empezó a rodar ayer, él lleva desde el 12 de agosto buscando jugadores. En breve confía en que haya también un entrenador y, entre tanto, será quien dirija el plantel y los entrenamientos. «Rondamos las 20 fichas (hay 17 diligenciadas), aunque en algún caso aún estamos pendientes de certificados, una cuestión burocrática». Solo una corresponde a un portero.
Parcela económica
Sobre la cuestión económica indicó: «Es un tema en el que no me he metido. Todavía no he arreglado el mío. Hay una prioridad fundamental que es la voluntad de todos estos futbolistas que se han subido al avión desde Valencia, desde Málaga, uno que viene desde Mallorca... Eso habla de la actitud de la gente. Estamos aquí para sacar esto adelante. Ellos saben que hay que sanear, que hay cosas por hablar. Lo importante es salir al campo el domingo y ya la semana nos dará tranquilidad para hablar las cosas». El apartado monetario está todavía por cerrar: «Aquí hay una base, que se les ha dicho cual era. Esa base les satisface. Luego se verá. A mi me gustó la propuesta del Ciudad de Santiago, la propuesta de Javier, y aquí estamos».
Javier es Javier Villalba, que llegó a un acuerdo con los principales accionistas del Ciudad de Santiago para controlar algo más del 50% del capital social. Tiene una opción de compra que deberá hacer efectiva este año. Y, entre tanto, la asamblea ya lo designó presidente y consejero delegado en la junta de accionistas.
Desde entonces mantuvo conversaciones con dirigentes de varios clubes para ver la posibilidad de alcanzar algún acuerdo de colaboración y llevar el equipo a otro enclave geográfico. Ayer mismo, a la par que presentaba las fichas en la federación, se interesó por un eventual traslado a Xinzo de Limia, «No es algo imposible -comentó-, pero sí muy difícil».
Poco más se sabe del dirigente y del proyecto económico. El deportivo consiguió salvarlo in extremis para salir en Tercera. Lo que no pudo evitar fue el descenso por las deudas que contrajo la entidad con la plantilla en Segunda B, antes de su llegada. Con cerca de 100.000 euros se hubiese salvado.