«E para qué ven o alcalde », se preguntan los operarios

J.F.

VIGO

La ruta de las humanizaciones conforma una parte relevante de la agenda matinal de agosto del alcalde vigués. Dos y hasta tres veces por semana Abel Caballero se dirige, previa convocatoria a los medios de comunicación, a una de las calles que están siendo reformadas con dinero estatal. El proyecto de renovación urbana es vital para el alcalde y a su amplia aceptación por la ciudadanía confía una parte importante de sus posibilidades electorales en 2011.

Uno de los 181 operarios que están reformando ocho calles en el entorno de Povisa no entendía ayer el motivo de la visita de la máxima autoridad municipal cuando las obras están todavía lejos de terminarse. «¿E para qué ven o alcalde» le preguntaba a los periodistas, sin entender la causa de que Caballero y una amplia cohorte de concejales, técnicos del Concello y de las empresas y militantes del PSOE recorrieran una calle Zaragoza levantada que no permite imaginar cual será el resultado final.

Caballero es mucho más optimista y cree que la obra está ejecutada en un 65% en esta zona y calles como la de Zamora está próxima su conclusión. Como datos a tener en cuenta explicó el alcalde que en este barrio se colocarán 522 árboles, 267 farolas, 109 bancos y 86 jardineras para dar una nueva imagen.

Puesto a filosofar, Caballero considera que lo que está haciendo el gobierno que preside «es una humanización en sentido profundo», aunque la define de esta manera teniendo en cuenta cuestiones exclusivamente materiales. Valora el alcalde que además de la reforma que se ve sobre el nivel de la calle el Concello está renovando las tripas de la ciudad colocando nuevas tuberías de saneamiento, conducciones de agua, redes de gas, cable y telefonía y todas las demás.