Hijos de J. Barreras tiene en construcción un total de ocho buques, todos ellos lastrados por la demora generada por la huelga del metal. Pese a ello, el astillero ha logrado evitar el recargo de unas penalizaciones por retraso en las entregas que llegaron a rebasar los 150 millones de euros. Gracias a la celeridad con la que se retomó el trabajo tras la huelga, Barreras ha podido entregar en agosto el WG Magellan, el segundo, de un total de cuatro, de los buques sísmicos que construye para la compañía noruega WesternGeco. Los otros dos sísmicos que componente el pedido saldrán entre finales del 2009 y principios del 2010. La otra entrega pendiente es el S. F. Alhucemas, un ferri para la compañía Balearia, de 154 metros de eslora, con una capacidad de 600 pasajeros que será entregado a finales de agosto.