La ciudad revienta de turistas...

Luis C. Saavedra / L.C.Llera

VIGO

La llegada del anticiclón a las Azores se ha traducido en la arribada masiva de turistas a Vigo. Todo empieza a colapsarse y los hosteleros hacen su agosto, valga la redundancia, porque julio se liquidó con más pena que gloria. El anticiclón se había ido a veranear al Caribe, según Meteogalicia, lo que se tradujo en inestabilidad y tiempo fresco. Ahora las altas presiones han regresado y se nota en las cifras y en la falta de aparcamientos en las playas y en la ciudad.

Los establecimientos hoteleros de Vigo registran en este momento un índice de ocupación que oscila entre el 75% y el 80%, un nivel algo inferior al del año pasado pero bastante satisfactorio en comparación contras zonas españolas que están acusando la crisis en mayores proporciones. Según fuentes de Asehospo, la asociación de hospedaje de la provincia de Pontevedra, el nivel de ocupación en camas hoteleras es superior a julio, cuando se alcanzó el 65%.

Trescientos establecimientos

Las cifras de agosto son similares a las del año pasado gracias a que se han producido rebajas en los precios habituales del 15% o el 20% en algunos casos. En este sentido, puede que los establecimientos tengan una caída de su cifra de negocio cercana al 35%-40% respecto al mismo período del año anterior. Con todo, el panorama sombrío está por llegar. «Se notará realmente la crisis internamente a partir del mes de octubre», dicen fuentes empresariales, porque será cuando se haga el recuento final de todo el verano. Estos tres meses suponen en la mayoría de los casos el 65% de toda la cifra de negocio del año. En Vigo existen en este momento dados oficialmente de alta cerca de 300 establecimientos con habitaciones, que suman una oferta de unas 8.500 camas.

Vigo es la segunda ciudad más visitada de las Rías Baixas, solamente superada por Sanxenxo. Una muestra de la gran atracción que ejerce la ría es que los turoperadores no daban ayer abasto. En la Estación Marítima se produjo un atasco con seis autocares que intentaban hacerse un hueco en la parada de A Laxe. El párking del centro comercial había colgado el cartel de completo, lo mismo que el aparcamiento robotizado. Los dos cruceros que visitaron la ciudad dejaron más de 4.500 turistas aunque varios cientos se bajaron en el muelle para a continuación tomar el autocar hacia Santiago o Baiona.

Pero los extranjeros que llegan en barco sólo constituyen el 1,14% del total de turistas que vienen a Vigo, según las encuestas del patronato de Turismo Rías Baixas. La mayoría de los visitantes emplean el automóvil. Muchos de ellos son lusos, que suponen el 44% de los extranjeros que visitan la ciudad, seguidos a gran distancia por los franceses que alcanzan el 10%.

En cuanto a los españoles (el 86% del total de turistas), en primer lugar se sitúan los gallegos que suponen uno de cada cuatro visitantes a Vigo. Madrileños, castellano-leoneses y vascos suman más del 30%.