El carabinero de Cela deja Tui

Noa R.Rey

VIGO

Concluye el rodaje de una película basada en textos del Nobel gallego

19 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La calle lleva cortada todo el día, un agente de policía informa a los conductores que tendrán que dar la vuelta porque se está llevando a cabo un rodaje. Un poco más adelante un pequeño grupo de personas vestidas con trajes de labriego de los años 40 camina tranquilamente como si no hubieran pasado los años. A su lado, varias personas colocan las cámaras en busca del mejor ángulo para grabar; son las últimas tomas de O bonito crime do carabineiro, la tv-movie que después de tres semanas de rodaje terminó ayer, en Tui, su fase de producción y que se emitirá en la Televisión de Galicia a partir del mes de noviembre.

Se trata de «un cuento que es a su vez otro cuento», en palabras de Zaza Ceballos, productora ejecutiva de la cinta. «La historia principal está basada en O bonito crime do carabineiro, un relato corto de Camilo José Cela. Y a él se le han añadadido otras pequeñas historias escritas también por Cela y que completan a la principal». Un puzzle de historias que se entretejen para formar no solo una pieza audiovisual completa e íntegra, sino también para mostrar la realidad gallega de los años 40.

El personaje principal es Serafín Ortiz, un carabinero de Tui al que da vida Toño Casais, quien después de varios años acumulando desgracias conoce a tres mujeres que le dan dinero a cambio de protección. Con su nueva vida iniciada, Serafín se encuentra un día con Madureira, un antiguo compañero de aventuras a quien el carabinero teme y admira, y que le convence para robar a las tres mujeres con un plan que no será nada sencillo.

«La obra de Cela siempre es realista y tremendista, él exageraba las características del ser humano. O bonito crime do carabineiro es una obra tremendista porque es un crimen, pero aún así tiene mucho humor, es el bonito crimen del carabinero», resume Zaza Ceballos. Aún así, no deja de ser una obra de Cela, lo cual «siempre es una responsabilidad muy grande», dice Miguel Conde, director de la película. Conde, que además se estrena en el rol de director, está «muy contento y muy orgulloso con todo el trabajo». Él lleva cinco meses de preproducción para que todo estuviera perfecto en el momento de rodar.

También se estrena Toño Casais, quien hasta el momento no había protagonizado un largo para televisión. La experiencia ha sido «moi boa». Destaca «a noite na que estuvemos rodando no río. A mín preocupábame porque era de noite e podía pasar de todo pero ao final quedou moi fermoso». Fue vital también la química con Manquiña, que interpreta a Madureira. «Manqui é un tipo increíble, eu admiroo moito e a verdade é que o fixo todo moi doado o cal é fantástico porque tiñamos moitas esceas xuntos». No es el caso de la última escena en rodarse ya que Toño Casais se enfrenta solo a la cámara para representar por última vez a Serafín Ortiz, el carabinero de Tui, y dejarle concluir su historia.