Gogol a ritmo de vodevil

B.R.Sotelino

VIGO

El Teatro Arte Livre deja en manos de sus alumnos una nueva producción que se representa durante este mes

10 jul 2009 . Actualizado a las 11:35 h.

En el Curso de Formación Teatral del Teatro Arte Livre, los profesores no se andan con bromas. Buena parte de las clases consisten en la puesta en escena de una obra, pero cuando está lista, el objetivo no es organizar una función complaciente con alumnos para exhibirse ante amigos y familiares. No. Nada más terminar, se les deja «a merced de los leones». Los espectadores son el público habitual de la sala viguesa, ya que durante un mes, el local dedica su programación exclusivamente a los protagonistas del curso que tiene dos años de duración.

Según explica Eisenhower Moreno, responsable del TAL junto a Roberto Cordovani, se trata de una formación intensiva durante ocho meses en la que además de practicar el arte de la interpretación, se inciden en otros aspectos como la caracterización. Ana Areal, Vicky Sors, Laura Llauder, María Graña, Montse Fervenza y María Guiadanes participaron el año pasado en el montaje de As bruxas de Salem . Este año, los hermanos Alex y José Lumbreras, y Roi Emmet, tres jóvenes actores se unieron a la troupe de los aprendices, formando parte del elenco de la obra con la que culmina su formación: O inspector xeral, de Nicolai Gogol, donde entre todos dan vida a un total de 19 personajes.

Actores ambivalentes

La pieza del autor ruso se estrena hoy y estará en cartel hasta el próximo dos de agosto, los viernes y sábados a las 22 horas y los domingos a las 21 horas en la sala de Velázquez Moreno, 19. Eisenhower Moreno se encarga de la dirección general de este clásico de la comedia rusa en una versión musicada para un ambicioso desafío en el que ha incidido, sobre todo, en iniciar a sus pupilos en algo en lo que Moreno y Cordovani son maestros: la transformación total dando vida a personajes de ambos sexos.

El ritmo ha sido acelerado en el último mes, a razón de nueve horas de ensayos diarios, pero a juzgar por la soltura y sincronización de los intérpretes en una obra que transcurre a ritmo frenético entre bailes y canciones, el esfuerzo ha dado sus frutos.

«El texto de Gogol, aunque lo escribió en 1836, es absolutamente actual, moderno y crítico», asegura el director. «Los temas que aborda son los males que afligen a la humanidad desde hace siglos». Eisenhower Moreno ha querido añadirle, además, pinceladas de diferentes épocas y estilos, desde referencias al cine mudo a técnicas del teatro de revista, el vodevil o la comedia del arte.