A Guarda, a 60 langostas por hora

VIGO

Siete restauradores sirven desde ayer en el puerto guardés más de una veintena de mariscos y productos del mar en el primer certamen gastronómico de la temporada

05 jul 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La recesión no ha afectado a la fiesta de la langosta y de la cocina mariñeira de A Guarda. «Mantenemos los precios desde hace tres años, son asequibles y la gente no desaprovecha la oportunidad de disfrutar de nuestros mejores productos», afirmaba uno de los siete restaurantes que participan en el certamen. La fórmula parece que funciona porque, según confirmaron sus promotores, la capacidad de afluencia y ventas se consolida con cada edición. Y ya van diecinueve.

«En la fiesta, de momento aún no sentimos la crisis, estamos a primeros de mes y la gente busca la calidad», señalaba la responsable del restaurante xeito. Los datos eran ya rotundos a las tres de la tarde, dos horas después de que se abriera al público la fiesta. «En dos horas vendimos 50 kilos de percebe, todo lo que habíamos traído para el día, y ya tuvimos que pedir más; de langosta, unas sesenta piezas», apuntó Camen Baz.

Velocidad de degustación

Son los dos productos más demandados de esta edición y, de media, entre los siete restauradores, la velocidad media de desgutación estaba a primera hora de la tarde en 60 piezas de langosta por hora y 75 kilos de percebe.

Fueron los protagonistas con diferencia, en la primera jornada del certamen, pero los demás platos de la «cociña mariñeira» tampoco se quedaron en los fogones. A partir de un euro y, hasta diez. Por cinco, croquetas de langosta, mejillones, chipirones o calamares. A ocho, navajas o zamburiñas y, por un euro más, almejas. La ración de percebe (unos 250 gramos), por diez euros y, la anfitriona, se ofrece a 18 o 35 euros, según sea mitad o pieza entera.

En cuestión de preferencias parece que también hay bastante unanimidad. «Aún no hemos vendido ninguna langosta hervida, todo el mundo la ha pedido a la plancha», confirmó el restaurante Xeito, colaborador del certamen al igual que los de Area Grande, O Cangrexal, Roxo o Xantar.

Filloas y roscón

El menú incluye otras tantas variedades para la sobremesa. Los más populares, las filloas y el roscón de yema pero, en la carta, desde galletas de nata a hojaldrinas, bica o galletas al limón de la confitería Estévez.

El buen tiempo dinamizó también todo el paseo del puerto, con terrazas llenas y una feria de artesanía complementaria para hacer la digestión, con todo tipo de productos hechos a mano. Para los más perezosos, el tren turístico, que ayer también colgó el cartel de lleno en sus viajes gratuitos.

Antón Louro, en calidad de pregonero, ensalzó las cualidades y potencialidades de la buena mesa guardesa, «la capital de la langosta». Tras su actuación, arrancaron los fogones que ya, para la primera remesa, sirvieron a cerca de un millar de comensales llegados desde toda el sur de la provincia.