19 jun 2009 . Actualizado a las 02:00 h.
Miguel y Susana saben de cerca lo que es padecer el botellón al lado de tu casa. Un amigo suyo relató a La Voz como además de no poder dormir «los fines de semana no pueden ni meter el coche en el garaje ni tampoco sacarlo. Hay cientos de personas en la puerta que se niegan a moverse. Y no les pites o discutas, pues es peor; una vez que lo hizo le zarandearon el vehículo y se llevaron un gran susto». De hecho, en caso de una urgencia los vecinos saben que la única solución es salir a Venezuela o a otra calle cercana y pedir un taxi: «Ni pensar en utilizar el garaje».