Posturas encontradas sobre qué hacer con el servicio

La Voz

VIGO

Tras el abandono de Urbaser, la Mancomunidade contrató a Aymasa, absorbida posteriormente por Isolux, para realizar el servicio. Lo hizo con un contrato de emergencia en marzo del 2004. La empresa sigue recogiendo la basura, pero comunicó a los políticos que quiere dejarlo. El motivo principal es que no le pagan todo lo que factura. La Mancomunidade le adeuda 19 facturas desde el 2005 por un valor que ronda los 2 millones de euros.

Los políticos no se ponen de acuerdo sobre qué hacer ahora. Fracasó el concurso para adjudicar el servicio, al no presentar ofertas ninguna empresa, lo que abrió dos opciones: licitarlo de nuevo rebajando las pretensiones o bien asumir la gestión directa.

La segunda tendría un coste de casi 1,6 millones anuales. Los presupuestos de referencia presentados por tres empresas oscilan entre 1,9 y 2,7 millones. En ninguna de las dos opciones se contempla el compostaje, ya que precisa una fuerte inversión en la planta, ni el pago del canon de Sogama (1,4 millones al año).

El presidente de la Mancomunidade y alcalde de Moaña, Xosé Manuel Millán, estima que «o máis prudente» es ir a la gestión directa. El concejal socialista cangués Héctor Otero dice, por el contrario, que sería una irresponsabilidad, porque no hay garantías, afirma, de que la Mancomunidade pueda pagar puntualmente a los trabajadores, ya que el recibo no llega para costear el servicio.