Suso Soliño fue la estrella de la final y es el único que permanece del último ascenso

V. L.

VIGO

El anterior ascenso del Cangas se produjo hace catorce años. En aquella ocasión doblegó al ahora todopoderoso Ademar León en una final a doble partido. De aquel ascenso en 1995 aún queda un superviviente en la plantilla canguesa, el capitán Suso Soliño que ayer expresó su deseo de continuar una temporada más, tras convertirse en el máximo goleador y estrella de la final con diez tantos.

«Este año me han salido bien las cosas. Tendré que hablar con el club para ver que quiere pero a mí me apetece. Aunque sea que me hagan un hueco para llevar la ropa», comenta con una sonrisa. Atrás queda el sinsabor de una fractura de tibia y peroné, o el posterior descenso de categoría. «Desde que descendimos tenía en mente mi deseo de volver a estar en la Asobal».

Recibimiento de la afición

El Cangas será aclamado a su llegada hoy a O Morrazo. Sobre las ocho de la tarde se espera a la plantilla azulona que se desplaza en autocar desde Pamplona. En el Concello tendrán la merecida recepción, además del reconocimiento de la villa. Ya se han puesto en marcha camisetas conmemorativas del regreso a la Asobal en lo que constituye el segundo ascenso de este club a la élite.