El calendario alimenta la pesadilla

Juan Villar

VIGO

Cuando las competiciones entran en su recta final quien más y quien menos empieza a hacer sus cábalas y a especular sobre si el calendario es mejor o peor. Los profesionales son los primeros en hacerlo, aunque fiarse de lo que puede pasar en cada partido es absurdo, porque no existe una garantía ni de que se vaya a ganar un encuentro sencillo, como le ocurrió este domingo al Celta, ni de que se vaya a perder el más difícil. Pero es una orientación para imaginarse a lo que le puede esperar a uno.

En este sentido el mensaje que se envía desde el vestuario celeste es el de que prefieren no ver más allá del próximo partido, y hacen bien, porque si se parasen a analizar lo que les epsera a ellos y a sus rivales, especialmente al Alavés, que es el equipo que ocupa la única plaza de descenso que queda por dilucidar, correrían el riesgo de tener pesadillas.

Y es que el calendario del Celta es, junto al del Albacete, el más complicado de los seis equipos que están implicados para evitar no caer en esa plaza que ocupan los vascos. Y curiosamente el calendario del Alavés es el más sencillo de todos, por lo que tiene posibilidad de recuperar esos cinco puntos de desventaja que tiene con los vigueses, y con los otros tres equipos empatados a puntos con los vigueses (Córdoba, Murcia y Las Palmas).

Para comparar los grados de dificultad de cada uno se han establecido diferentes niveles: el más alto lo representan los cinco equipos que están peleando por subir a Primera, el más bajo, los tres equipos que ya están descendidos y recibir en casa a equipos que no se juegan nada, y un nivel medio serían los equipos de mitad de tabla que no se juegan nada en su campo.

Mención aparte merecen los enfrentamientos directos entre equipos que están peleando por no descender. Estos son un arma de doble filo, ya que por una parte ganarlos tiene un valor enorme, pero perderlos supone un golpe tremendo. Hay que calificarlos con un grado de dificultad elevada.

Los duelos directos, claves

El Alavés es el equipo con el calendario más asequible en las ocho jornadas finales, pues recibe en su campo a equipos que no se van a jugar nada y no están en un buen momento, como son el Castellón, el Éibar, el Huesca y el Alicante. Si los vascos reaccionan vana ser decisivos los duelos directos, y todos los implicados tienen entre dos y tres. La presunta ventaja céltica es que los tiene en casa, incluido el Alavés.