La parcela deportiva del Celta sigue siendo árida. La temporada solo puede salvarse con la permanencia, un objetivo bien distinto al que trajo a Rosada a Vigo.
-¡Vaya temporada está firmando el equipo!
-Es una lástima. Teníamos la idea clara de ascender pero está siendo un año malo. Se dio la vuelta todo y ahora nos vemos así, peleando por otra cosa....
-La segunda vuelta está siendo un desastre....
-A partir de ahí todo empezó a fallar, no funcionábamos, y los puntos se iban escapando. Perdimos demasiados por eso ahora estamos como estamos.
-¿Cómo ha llevado los cambios de sistema con la llegada de Eusebio al banquillo?
-El cambio de técnico implicó una variante que era lógica porque todos los técnicos tienen su estilo de juego y Eusebio no iba a ser menos. Creo que por momentos lo hicimos bien, que con el nuevo sistema mejoramos...
-Ya, pero el equipo no lograba ganar y ahora toca cambio de planes...
-Porque cometimos errores que nos costaron muy caros y que debíamos corregir. Ahora el míster está probando otro sistema para ver si da resultado. Siempre que sea bueno para el equipo, haremos lo que sea.
-Da la sensación de que lo que más le preocupa al míster son los múltiples errores defensivos...
-No podemos echarle la culpa a los defensas porque aquí jugamos once, pero es cierto que algo falla. Llevamos todos estos días incidiendo en eso, y solo podemos confiar en que las cosas salgan mejor a partir de ahora.
-¿Y es la solución utilizar una línea de cinco atrás?
-No lo sé. Estamos buscando la tecla con pero no la encontramos. Tenemos jugadores importantes, incluso me atrevería a decir que dos por puesto, pero a veces la situación no te deja rendir al máximo. Nos falta confianza y, aunque pongamos de nuestra parte, las cosas no salen. Por eso seguimos buscando.
-¿Quién le iba a decir que el objetivo sería la permanencia?
-Es una paradoja pensarlo pero es lo que toca. Hemos tenido muchas oportunidades y no las hemos sabido aprovechar.