La nueva Xunta provoca un efecto dominó en los grupos del Concello

VIGO

Los equipos políticos municipales se están viendo obligados a tirar de banquillo tras el terremoto político del cambio de gobierno en la Xunta.

Tras deshojar la margarita, después del fuerte varapalo de la desaparición del joven senador Ángel Latas, Corina Porro ha tenido que elegir entre mantener su puesto en el Senado, un cargo con casi nulo impacto mediático o volver a la primera línea de los focos, con vistas a recuperar la ansiada alcaldía de la ciudad. Los altos cargos del partido han dado luz verde a su asunción como presidenta de la Autoridad Portuaria, un cargo que puede otorgarle muchos réditos.

La mudanza de Porro abrirá las puertas al retorno de José Manuel Couto Pérez, un empleado de oficina de farmacia que fue concejal responsable de distrito de la zona del Calvario, Candeán y Cabral. Couto también ostentó la presidencia del zoo de Vigo que trató de modernizar. En su día José Manuel Couto expresó su intención de no volver a bajar a la arena. Ayer, cuando fue preguntado por este diario sobre su posible retorno al Ayuntamiento como edil, Couto dijo que no tenía conocimiento oficial del asunto. «No se absolutamente nada así, que prefiero no hablar de momento».

Incertidumbre

El abandono del poder por parte del bipartito y la situación de incertidumbre económica también han coadyuvado a cambios en el grupo municipal nacionalista. Elena Maure, ha huido de la incertidumbre de la actual coyuntura económica y se ha puesto a hincar los codos para preparar oposiciones que le den una seguridad laboral que hoy no está garantizada en la empresa privada. El abandono de esta concejala con una gran cualificación técnica para su cargo, dada su condición de arquitecta, ha obligado al BNG a buscar a un sustituto de peso para la importantísima área de Patrimonio Histórico. La continua aparición de yacimientos y el ilegado que atesora el subsuelo de la ciudad exigen la toma de decisiones continuas en este ámbito. Precisamente la ralentización y lentitud de algunas excavaciones y las dudas al respecto han paralizado importantes proyectos de infraestructuras de la ciudad.

La renuncia de Elena Maure le ha venido de perlas a Eudosio Álvarez, que ha ostentado durante los últimos cuatro años la delegación de Vivenda de la Xunta. Gracias a la estrecha colaboración de sus técnicos, Álvarez ha tramitado en esta legislatura 16.000 expedientes de ayudas a construcción y rehabilitación de viviendas en la provincia de Pontevedra. Esta cifra multiplica por cuatro la de su antecesor en el puesto. Con este bagaje, y la gran experiencia en diferentes cargos de las administraciones, vuelve Eudosio Álvarez al Concello.

Todas las quinielas

Otra de las personas que puede desplazarse desde el Ayuntamiento a la Xunta es la concejala Lucía Molares.

Mientras el candidato a lehendakari, el socialista Patxi López, rogaba públicamente ayer a los medios de comunicación que no hiciesen quinielas sobre quienes van a ser sus consejeros, porque supone poner en el punto de mira de ETA a los políticos del País Vasco, en Galicia, afortunadamente, se pueden hacer quinielas sin peligro aparente para la integridad física de nadie, y Molares aparecía ayer en todas ellas. La concejala del PP es funcionaria de carrera y ayer al mediodía ni desmentía ni afirmaba su posible nombramiento para un cargo del ejecutivo. En ámbitos políticos, el nombre de Molares se baraja para secretaria general de Turismo o superdelegada de la Xunta en Vigo.

La concejala confesaba ayer sentirse halagada por las nominaciones. En el grupo municipal daban por seguro ayer por la mañana que Molares va a asumir un importante puesto de responsabilidad en el nuevo ejecutivo aunque no lo confirmaban. Todos sus compañeros destacan la enorme capacidad de trabajo que ha demostrado Molares.

Chaves y Tocino

Si se marcha finalmente Molares el siguiente en la lista de concejales es Ignacio López Chaves que ya es parlamentario autonómico y que no volvería al Concello.

De este modo ascendería a concejala Carla Bartolomé Tocino, hija de Isabel Tocino, que fue ministra con Aznar y que ayer reapareció ante las cámaras para dar cuenta de la reunión convocada por el expresidente del Gobierno del PP.

Carla Bartolomé, licenciada en Derecho, trabaja actualmente como asesora del grupo municipal del Partido Popular y reside en Vigo tras su enlace con Pablo Pedrosa, vinculado familiarmente con Julio Pedrosa que fue presidente de la Autoridad Portuaria y que paradójicamente fue crítico con Corina Porro en su día.