La corporación de Moaña debatió ayer en un pleno de casi dos horas y media la situación sanitaria de Moaña. Fue una sesión extraordinaria solicitada por la oposición a petición de la Plataforma da Sanidade tras la negativa del alcalde a convocarlo directamente tras recibir el escrito del colectivo. Las conclusiones, aprobadas por unanimidad, serán la hoja de ruta del gobierno local. Así lo pidió el edil de InMo Euloxio Leites y lo aceptó el alcalde. Fue precisamente la decisión de Xosé Manuel Millán, que argumentó que habría vulnerado el reglamento de convocar el pleno a petición de la Plataforma, lo que provocó las críticas del colectivo. Jesús Franco le recordó que su negativa a hacerlo y a permitirle utilizar el salón de plenos para una asamblea mostraba «unha actitude propia dun alcalde anterior que a que esperamos dun alcalde como vostede». Se refería al regidor popular Javier Barreiro, a quien BNG, PSOE e InMo habían forzado hace siete años a tratar otra moción de la Plataforma, como ahora impusieron PP e InMo a Millán. El pleno arrancó con la intervención de Maruxa Boubeta, quien expuso la situación sanitaria del municipio y las propuestas de mejora de la Plataforma. Pidió un compromiso para poner a disposición del Sergas los terrenos para un nuevo centro de salud; entregarle cuanto antes un local para implantar odontología y fisioterapia; instar al Sergas a equiparar las listas de espera de los hospitales públicos y las de Povisa; conseguir que el ISM y Vicepresidencia cedan los locales que utilizan en la Casa do mar para el servicio sanitario; gestionar un terreno para el llamado centro de alta resolución comarcal y pedir al Sergas un servicio de al menos cinco horas diarias en el consultorio de Meira. El alcalde explicó la situación de todas estas demandas. Los terrenos del centro de salud, comprados, pero inutilizables a causa del decreto que impide construir a 500 metros de la costa en suelo no consolidado. Leites pidió que el departamento de Urbanismo esté preparado para cuando venza este decreto, en mayo. El portavoz del PP, José Fervenza, tensó la sesión al leer el escrito de un vecino de Sisalde que cuestionaba cómo adquirió el Concello los terrenos, pagando a 90 euros a unos vecinos y, dijo, dándole edificabilidad por un valor muy superior a otro propietario en la parcela contigua al consistorio. El alcalde dijo que era una «absoluta calumnia» y lo acusó de «vivir nunha cloaca». El que fue edil de Urbanismo hasta hace dos años, Euloxio Leites, ahora en la oposición, criticó también con dureza a Fervenza antes de aclarar cómo había sido la negociación con los propietarios de los terrenos. Acabó afirmando que tres propietarios habían intentado «chantaxear ao pobo de Moaña».