El Concello formará ostreiras para evitar que desaparezcan de A Pedra

VIGO

El colectivo cuenta con el galardón de Vigueses Distinguidos y son una seña turística y de identidad de la ciudad

05 abr 2009 . Actualizado a las 02:00 h.

La concejalía de Turismo tiene casi a punto un curso de formación para habilitar profesionales que ejerzan como ostreiros y ostreiras en A Pedra, una seña de identidad de la ciudad y un atractivo turístico en riesgo por la elevada edad de las cinco mujeres y el único hombre que realizan esta labor desde hace años. De hecho, la baja laboral de dos de ellas en las últimas semanas sembró la alarma ante el temor de que fuera el inicio del fin de dicha actividad, aunque el Concello ya tenía avanzada esta iniciativa. La previsión de Turismo es celebrar un curso de formación a fin de que los interesados estén en condiciones de sustutuir a las actuales ostreiras llegado el momento. Los responsables municipales se decantaron por esta solución tras comprobar que en el ámbito familiar de los seis profesionales no había nadie dispuesto a seguir sus pasos y tomar el relevo. Suplir las vacantes El curso contará con una parte teórica y posteriormente con una etapa práctica, que previsiblemente exigirá a los participantes disponer previamente con el carné de manipulador de alimentos. Tras las prácticas estarán capacitados para ejercer de ostreiros u ostreiras cuando existan plazas vacantes. Fuentes municipales estiman de gran importancia para Vigo garantizar la pervivencia de una labor para la que, hasta ahora, siempre existió demanda, algo que en los últimos años cambió sustancialmente. Todas las ostreiras tienen más de 70 años y una de las que está de baja, Carmen Rodríguez, ya cumplió los 75. Su compañera Hermitas Rodiño le acompaña en este descanso forzado y tiene casi la misma edad. El más joven de los seis profesionales es el único varón, José Carlos Cerqueiro, y aun así lleva más de 30 años en esta actividad. El Concello ha iniciado este proceso ante la certidumbre de que no se atisba relevo generacional para las ostreiras, por lo que ha optado por implicarse. La solución ha sido un curso de formación que es la primera vez que se plantea y cuya fecha de comienzo se ha fijado para finales de abril. Reconocimiento pendiente Con esta solución un colectivo que logró hace unos años el galardón de Vigueses Distinguidos seguirá vendiendo ostras sin riesgo de continuidad. Su habilidad con este bivalvo es de sobre conocida y apreciada, con una velocidad que alcanza las doce unidades por minuto. Se cuenta que en una ocasión compitieron, y ganaron, a las máquinas que se utilizan para su apertura. En el capítulo de reconocimientos hay quien no se olvida de que sigue pendiente la concesión de la Medalla al Mérito en el Trabajo. El Concello acordó pedirla hace varios años pero no ha habido respuesta.