El concejal popular moañés y diputado autonómico, José Fervenza, fracasó en dos ocasiones en su intento de que organismo exteriores al Concello reprendan al alcalde. El Valedor do Pobo archivó su protesta y el subdelegado del Gobierno le dice que «no lo considera procedente».
Delfín Álvarez rehúsa mediar en el conflicto que Fervenza mantiene con Millán por entender que es improcedente desde el punto de vista legal y, además, aunque solamente fuese una simple sugerencia, podría suponer «una intromisión ilegítima» en las competencias municipales que vulneraría el principio de autonomía local.
El subdelegado recuerda al portavoz popular que tiene otras vías para defender sus derechos si los cree atacados. Una es impugnar los acuerdos que adopte el alcalde si es que infringen la ley. Otra es recurrir directamente a la vía penal.
Fervenza dirigió la petición al subdelegado del Gobierno el pasado día 27, al día siguiente del pleno que no llego a celebrarse por las ruidosas protestas de un grupo de vecinos que pretendían intervenir antes de comenzar la sesión.
Fervenza y Millán coincidieron en calificar de bochornosa la situación, pero mientras el primero culpaba al alcalde, éste responsabilizaba de lo sucedido a este grupo de vecinos y al propio Fervenza, como instigador.
El portavoz del PP acusó a Millán de haberlo insultado, llamándolo fascista y sinvergüenza cuando le plantó sobre la mesa una moción que pretendía que se debatiese en la sesión, en la que pedía la comparecencia de todos los concejales de área para informar de su gestión.
Fervenza dice que la «actitud de desidia y provocación» de Millán es continua. Por tal motivo, proponía al subdelegado que entablase un diálogo con el alcalde, «conminándole» a que «recupere la cordura» y cambie su talante.