Con discreción, pero lo hicieron. El alcalde socialista Abel Caballero y el vicealcalde nacionalista Santiago Domínguez compartieron ayer mesa y mantel en un restaurante de la ciudad para poner al día el pacto de gobierno en Vigo. El encuentro entre ambos, nada habitual en los dos últimos años, se produce tras el vuelco electoral de las autonómicas, que llevará al Partido Popular a la Xunta, y tras haber manifestado el líder local del Bloque la necesidad de revisar el funcionamiento de la coalición.
Fuentes conocedoras de la comida entre Caballero y Domínguez, celebrada en El Corte Inglés, señalaron que el pacto no se va a «modificar». La cita habría servido únicamente para evaluar el trabajo del equipo de gobierno local y ver cómo se puede mejorar el funcionamiento de algunas cosas.
En este sentido, PSOE y BNG descartan que en el Concello se vaya a corregir ningún punto del acuerdo o a producir cambios en las áreas de gobierno o el modelo de gestión.
Aunque la invitación partió del alcalde, el principal interesado en mantener un bis a bis era el teniente de alcalde. Santiago Domínguez fue el primero que dijo que, a pesar de seguir apostando por la unidad de acción con los socialistas en el Ayuntamiento, creía conveniente hacer un repaso del trabajo del gobierno.
Es muy probable que el encuentro sirviese para analizar el alcance de los resultados del 1-M y cuáles serán, a partir de ahora, las relaciones con un Gobierno gallego de mayoría absoluta del PP.