El Celta B supo esperar su ocasión para llevarse el triunfo de Luanco

Área 11

VIGO

09 mar 2009 . Actualizado a las 17:53 h.

El Celta B se llevó la victoira de Miramar sin haber hecho más que esperar al equipo local para salir a la contra a lo largo de los 94 mintos que duró el partido. Alejandro Menéndez, consciente del mal estado del terreno de juego, apostó por esperar atrás al Marino y buscar matar el partido a la contra.

Las precauciones marcaron el primer tiempo. Los dos equipos marcaron su territorio defensivo y aunque eran los locales quienes llevaban la iniciativa tampoco sufrió endemasía el cuadro de Alejandro Menéndez, que tuvo su mejor ocasión a los 39 minutos en un centro de Oriol que cabeceó Iago Aspas fuera.

En la reanudación nada más ponerse el balón en juego hubo una jugada muy conflictiva dentro del área viguesa. Pablo Díaz fue derribado claramente por Richi Hidalgo sin que el árbitro quisiese saber nada ante las protestas de la afición local.

En el 59, llegó la jugada que definiría el partido. El vigués Mateo ejecutó un córner desde la izquierda, que fue despejado por Pablo Díaz de cabeza. El rechaze fue a parar a los pies de Jordi, que con un disparo seco mandó el balón al fondo de las mallas consiguiendo el que sería el tanto definitivo.

Con el marcador en contra el Marino no cejó en su empeño de conseguir el empate y a falta de siete minutos para la conclusión Rubén Suárez estrelló el balón en el palo. Después un centro de Álex no encontró rematador y el Celta B pudo celebrar un triunfo que lo acerca a la salvación. De entrada recupera el colchón.