El próximo jueves cumplirá cien años. En 1932 se convirtió en héroe al eliminar al Madrid de la Copa con sus paradas: «Me sacaron a hombros al llegar a la estación»
21 feb 2009 . Actualizado a las 02:00 h.«¿Quen son eu?», pregunta Rodrigo cuando se le propone una entrevista. Tan modesto es el Di Stéfano del Deportivo, el ex futbolista español profesional vivo de más edad, el único que jugó hace 80 años la primera Liga de la historia (en Segunda) y que todavía puede contarlo, el que cumplirá 100 años el próximo jueves 26, el día en que el Dépor intentará remontar al Aalborg. Gestas más grandes ha firmado Rodrigo, legendario ex portero y ex entrenador del equipo coruñés. La entrevista se desarrolla en el restaurante Los Ángeles, en las Atochas, donde el mito almuerza de lunes a viernes desde que enviudó hace más de diez años.
-Rodrigo cumple 100 años. ¿Cuántos tenía cuando llegó al Deportivo?
-¡Eu que sei! Era un chiquillo. Antes del fútbol era cerrajero, pero el jefe me echó. Perdí el trabajo porque un día no fui por ir a ver al Deportivo, que jugaba con un equipo extranjero.
-«Don Rodrigo», por El Cid, lo apodó la prensa madrileña cuando el Dépor eliminó al Real Madrid en 1932. Cuenta una historia del club coruñés que le tiraron 76 veces a gol?
-Non sei, moitas me parecen.
-El caso es que solo entraron dos. El Madrid acababa de ganar la Liga, el Dépor era de Segunda. El recibimiento fue espectacular. Lo sacaron a hombros al llegar a la ciudad?
-Ese día era domingo, y había toros en A Coruña. Pero el público se enteró de lo de Madrid y se marchó de la plaza para ir al bar Derbi [después Otero], en los Olmos, porque allí tenían un cartel en que ponían el resultado de los partidos de fuera. La gente leía 2-1 y no se lo creía. El lunes veníamos de Madrid y nos pararon en Ponferrada por una huelga de transportes. Ya de noche cogimos en Astorga el tren correo de Galicia. Llegamos al día siguiente por la mañana. Había una multitud en la estación del tren. Me sacaron a hombros de allí. Después nos recibió el alcalde en María Pita.
-El Real Madrid, impresionado, lo fichó en la temporada 34-35...
-Estuve allí un año, de suplente de Zamora. Después, el Madrid me cedió, y me fui para el Recreativo de Granada.
-Donde cobraba 400 pesetas, me dijo una vez...
-Cobraría... Estuve poco. Mi mujer no quería vivir en Granada, y yo tampoco. Hubo una discusión de la leche. Tuve que llevar a mi mujer a una reunión de la junta directiva del Granada, que no quería que me fuese. Yo quería volverme y utilicé a mi mujer como argumento. Ella empezó a discutir con el presidente del Granada, que era un hombre muy respetado allí. Él le dijo: «Yo fui criado en muy buenos pañales». Pero mi mujer tenía contestación para todo. Y le dijo: «Quizá sus pañales fueran mejores, pero los míos eran tan o más limpios» [ríe Rodrigo].
-Volvió a A Coruña, al Dépor?
-Y me pilló la Guerra aquí.
-Ni la Guerra paró el fútbol en A Coruña. En 1937 el Deportivo jugó contra la tripulación del «Admiral Graff Spee», un barco que los propios nazis hundieron dos años después en Uruguay para evitar que cayese en manos enemigas?
-Non sei. Fueron tantos partidos? Con el Deportivo jugábamos mucho contra los de los barcos que venían a la ciudad. Los alemanes eran siempre fuertes. Una vez unos nos metieron cinco [no los nazis del Admiral Graff Spee , que ganaron 1-2 el primer partido y perdieron por 10-2 el segundo].
-El Dépor consiguió su primer Teresa Herrera con usted en el banquillo, en 1955...
-Tenía que jugar el Athletic con el Stade de Reims, pero estos al final no aparecieron. Y jugamos nosotros. Empatamos 1-1 y se jugó una prórroga en la que ganaba el que marcase primero. Marcó Pahíño en el minuto 130.
-Y al mes siguiente, primera victoria de la historia en el Bernabéu, 1-2, de nuevo con tantos de Pahíño.
-Ganamos en Madrid y en más sitios. Un desastre.
-¿Cómo que un desastre?
-¿Que fago aquí? Eu xa vivín moito na vida e a ver se morro dunha p? vez. Xa toca.
-Pero si le he visto comer como a un juvenil.
-Como de todo.
-Dicen que nunca tuvo una enfermedad. Ni una gripe?
-¿Que se tiven una gripe? Debín de tela. Unha vez.
[«Qué frío tengo», dice Rodrigo a menudo cuando llega al restaurante, donde, sea cual sea la estación, siempre comparece con una chaqueta de lana fina]
-¿Que temos hoxe? [pregunta al camarero]