Melero López está en el punto de mira para la cúpula del Celta. El colegiado andaluz ha protagonizado tres episodios de desaciertos esta temporada dirigiendo un encuentro del cuadro vigués. El piscinazo de Ulloa señalado como penalti el domingo ha colmado el vaso y más de una voz se ha dejado oír, sin embargo por el momento el club va a optar por el silencio. Cada vez que Melero López se ha cruzado en el camino del Celta esta temporada ha sembrado la duda. Comenzó con motivo de la visita del Alicante a Balaídos. El partido acabó con 2-2 y el andaluz pitó un penalti inexistente a favor de los alicantinos que Notario se encargó de interceptar. La segunda pifia que se señala en Vigo es mucho más reciente. Fue en la Nueva Condomina ante el Murcia el pasado 21 de enero cuando anuló un gol supuestamente legal a Dinei que hubiese supuesto el empate. El pasado domingo se inventó el penalti de Ulloa, y quizás dejó de señalar un empujón del portero visitante al ariete brasileño en el segundo tiempo. En un primer momento, y en caliente, parecía que el Celta tomaría cartas en el asunto a lo largo de la semana denunciando la actuación de Melero López ante el Comité de Árbitros, pero ayer el club descartó tomar esta medida por el momento. Tampoco hubo ninguna declaración institucional en este sentido. Hablará Pepe Murcia En teoría, hablará del asunto el primer entrenador en su comparecencia semanal, pero eso sucederá el próximo viernes, cinco después después del partido y a caballo ya de una nueva contienda, ya que al día siguiente el equipo jugará en Girona. Murcia hizo una leve referencia al colegiado en sus declaraciones post partido, pero sin romper en ningún momento la mesura. En el club existe la sensación que el Celta está resultando perjudicado con los arbitrajes esta temporada, ya que reciben muchas tarjetas (Rubén y Rosada ya llevan once cada uno) y solo han visto dos penaltis a favor en todo lo que va de temporada, en Elche y el del domingo en Castellón. En ambos el ejecutor fue Trashorras, que lleva un pleno.