Archivada la queja de Fervenza por la decisión del alcalde de restringir el acceso a los plenos, lo que llevó a los populares a estar en las sesiones de pie, como protesta
05 feb 2009 . Actualizado a las 12:43 h.El valedor do Pobo archivó la queja del portavoz del PP moañés y diputado autonómico, José Fervenza, contra el alcalde por negar el acceso a los plenos a más vecinos de los que caben sentados. Fervenza denunció que el regidor vulnera el reglamento municipal. Benigno López admitió a trámite la queja y requirió la correspondiente información al alcalde. Tras recibirla, archivó el expediente.
Millán no se anduvo por las ramas en su escrito. Remitió al Valedor los informes policiales sobre «as actuacións» de los veciños de Albariños, que acuden habitualmente a los plenos, aunque en el orden del día no haya ningún punto relacionado con su problema, para exigir la «recalificación urbanística dun solo clasificado actualmente como rústico», cuya reclamación «pretende facer valer o portavoz do PP».
El alcalde responde a las quejas sobre las dificultades que dice encontrar Fervenza para acceder a expedientes e información de las gestiones municipales afirmando que el concejal «utiliza reiteradamente dese dereito, dirixíndose directamente aos responsables de cada servizo do que quere obter información, e obténdoa». En otras ocasiones, añade Millán, Fervenza «reclama cousas tan pintorescas como proxectos ou expedientes inexistentes ou que tramitan outras administracións». A juicio del alcalde, se trata de la «habitual práctica do obstruccionismo administrativo como táctica de oposición política». Es para eso, explicó Millán a Benigno López, para lo que Fervenza pidió amparo al Valedor.
El portavoz popular se situó al lado de los vecinos que protestaron por la ubicación de una subestación de Fenosa, por la subida del catastro y por la falta de apoyo del Concello para recalificar Albariños. «Nós estamos cos veciños», repitió una y otra vez Fervenza. Hasta tal punto están, que desde finales del pasado año los concejales del PP dejaron de ocupar sus escaños en los plenos. Se sitúan entre el público, de pie.
En ningún caso iban a permanecer sentados y, además, al lado de sus «enemigos», como llegó a decir el edil, cuando el alcalde no permite entrar a todo aquel que quiera ejercer su derecho a protestar. Fervenza entiende que si no hay espacio suficiente en el salón de plenos, la sesión debe realizarse en otro lugar.
El pasado año, Millán convocó sendos plenos en espacios de mayor aforo para hablar de la subida del catastro. El primero fue en el auditorio de Quintela y la sesión no se pudo celebrar. La segunda, en el pabellón de Reibón. Los afectados asistieron al pleno mientras hablaron sus portavoces y lo abandonaron cuando habló el alcalde.