Llega para hora de la verdad para el Valery Karpin. La permanencia en Superliga depende en gran medida del partido del sábado (19 horas) en Las Palmas ante el Jusan Canarias. Quien gestione mejor la lectura del partido y los nervios se llevará el triunfo. Lo dice Flavio Calafell, el técnico del Volei Vigo que tampoco esconde que una derrota equivaldría a medio descenso.
Una vuelta completa, desde la jornada sexta, y tres meses hace que no gana el Valery Karpin. Sin embargo sus tres únicas victorias en el arranque de Liga le han servido para vivir por el momento fuera del descenso. Fue precisamente ante el Jusan Canarias en Coia por 3-1 cuando ganaron por última vez. Desde entonces los grancanarios con un único cambio en la plantilla han conseguido tres triunfos y los gallegos se quedaron en blanco.
«Nuestras aspiraciones internas eran más ilusionantes, pensábamos que teníamos equipo para más, pero las cosas se torcieron con las lesiones y con las dinámicas y ahora debemos ser conscientes de nuestra situación». El comentario corresponde a Flavio Calafell, que deja en un segundo plano el trabajo de la semana y fía el desenlace de la contienda del sábado «a saber gestionar los fundamentos técnicos en cada momento, al plantemamiento táctico y a la respuesta emocional» que el equipo pueda ofrecer en cada momento. Ya avisa que muchos de los puntos que caerán de los dos bandos serán por errores no forzados. De ahí la importancia de hacer una lectura correcta en cada momento.
Calafell no teme al Jusan Canarias. No han cambiado tanto con respecto al equipo que superaron con claridad en la primera vuelta. Únicamente cambiaron al receptor fichando a Mena. Además, han tenido la fortuna de sacar adelante en casa dos partidos ayudados por las circunstancias. Primero ante el Vecindario (el tercero en discordia en la lucha por la permanencia) y ante Zaragoza que llegó sin su colocador Cao a las islas. «La principal diferencia es que nos vamos a encontrar un rival con mucha moral», especifica.
Para la cita decisiva los vigueses recuperarán al líbero Eduardo Rodríguez mientras que Matías todavía tendrá que esperar quince días más después de su última revisión médica. Sánchez, con problemas en un gemelo en el último envite también será de la partida.
Después de la contienda restarán cinco jornadas más, pero Calafell no quiere hacer cábalas de futuro. De ganar necesitarían algún triunfo más, pero de perder estarían obligados a hacer una machada, algo casi impensable cuando por Coia tienen que pasar tres de los grandes.