El Celta y el Concello de Vigo llegaron a un acuerdo y firmaron ayer el protocolo por el que el club vigués dispondrá de Balaídos y A Madroa hasta el 2034, es decir, por 20 años más de los que tenía en el actual convenio que concluye en el 2014. Las tesis del Bloque Nacionalista Galego prevalecieron en este pacto ya que, por una parte la entidad celeste se compromete a pagar los gastos de mantenimiento de Balaídos, y por otro lado, a firmar un nuevo convenio la próxima semana, en el que dejará de utilizar el campo municipal de Barreiro en un plazo máximo de quince meses.
Además, la entidad celeste también disputará uno -si está en Segunda- o dos partidos -si milita en Primera- a beneficio de los clubes modestos de la ciudad. De esta forma, se costea el canon que solicitaban los equipos aficionados por la utilización de los bajos de Balaídos. De estos encuentros, uno de ellos, será el Memorial Quinocho. En esos partidos los gastos de contratación del rival, y del personal del campo, los costeará el Concello, mientras que el Celta solo pondrá a disposición de esta cita, a su primera plantilla.
Desde ahora, el club vigués pagará sus gastos de luz y el agua del estadio y se hará cargo del mantenimiento. Dado que el cuerpo de Bomberos se encuentra en el campo, y que en los bajos de la grada de Río hay otras instalaciones deportivas públicas, se utilizarán dos contadores independientes para que cada parte costee sus gastos.
Nuevo terreno en A Madroa
La salida del Celta del campo Barreiro no se contempla en el actual protocolo, dado que supondría una pérdida de activo para el balance de saneamiento del club. Sin embargo, una vez que concluya el proceso concursal, el club vigués se compromete a cederlo a los equipos de la zona. A cambio, el Concello construirá un nuevo campo de hierba natural, que también será municipal, en la ciudad deportiva de A Madroa para que puedan jugar los dos filiales del Celta, ya que próximamente va a tener un conjunto en una Liga de los segundos equipos.
Para este nuevo terreno de juego, el club vigués ya tiene los terrenos necesarios. El proyecto ya existía, antes de la firma de este acuerdo, pero ahora el Concello se compromete a buscar el dinero para su construcción. Ayer el BNG no descartaba la colaboración de la Xunta o Diputación en esta obra. La ciudad deportiva de A Madroa quedaría compuesta por tres campos de hierba natural, y uno de hierba artificial.