Los trabajadores se concentran hoy, que se cumple el primer aniversario de la desaparición de Manuel Martínez Barros, para pedir que se agilice el embargo de los bienes de la empresa.
21 ene 2009 . Actualizado a las 15:16 h.Tal día como hoy hace un año, las peores sospechas de los empleados del grupo Marbar se confirmaban. Antes de las nueve de la mañana el hijo del empresario Manuel Martínez Barros confirmaba que llevaba sin ver a su padre desde el viernes y les anunciaba el cierre de los negocios porque no había ni trabajo ni dinero para continuar pagándoles las nóminas. Así arrancaba el conocido caso Marbar, uno de los más sonados pinchazos de la burbuja inmobiliaria gallega.
Hoy se cumple el primer aniversario del cierre de la empresa aunque para los trabajadores muchas cosas aún no han cambiado. Muchos de ellos continúan turnándose como desde la primera semana para vigilar las instalaciones de la empresa y evitar que se robe el material que aún se conserva en el interior. Material que consideran suyo y que teman que desaparezca si dejan sin vigilancia las instalaciones.
La huída del empresario Manuel Martínez Barros dejó sin trabajo a sus 56 empleados, muchos de los cuales llevaban más de una década trabajando para la empresa. Un año después, en torno al 15% de los trabajadores se han recolocado aunque el resto continúan buscando trabajado, en un momento especialmente complicado para los empleados de la construcción.
Han cobrado el paro pero aún no saben si van a cobrar indemnización, algo que ha motivado que hayan decidido celebrar el primer aniversario de la ausencia de Martínez Barros con una concentración delante de la nave. También se quejan de que su situación prácticamente no ha cambiado a pesar de haber ganado los juicios y piden que se aceleren los trámites para embargar los bienes de la empresa y así poder pasar página.
Alrededor de un millar de personas de toda la provincia de Pontevedra han podido verse afectadas por el cierre del grupo de empresas Marbar tras la fuga de su responsable, el empresario de Tomiño Manuel Martínez Barros. Tan solo en la comarca de O Baixo Miño más de 400 trabajadores dependían directa o indirectamente de la actividad que generaba esta compañía dedicada al negocio de la extracción de piedra y a la promoción y construcción de edificios de viviendas.