Antes de que se produjese el desenlace final de la disputa librada por Pontevedra y Redondela en torno a las autovías, todos los grupos cambiaron de posición a mitad de partida. El BNG apostó por un trazado cercano a Arcade y Redondela cuando se conoció el proyecto de la autovía A-57. Pero, cuando se expuso a finales del 2007 el recorrido de la autovía a Vigo pegada a las poblaciones, ya había cambiado de criterio. La tesis fue que la A-57 estaba ya más adelantada y que no era cuestión de dar marcha atrás. Así que propuso construirla y hacer una conexión con Vigo-Peinador desde la zona de Pazos o Amoedo. Pero Fomento no le hizo ningún caso.
El PP, por su parte, también apostó por la opción alejada, pero con idéntico resultado. Los populares enterraron, no obstante, en los últimos meses la tesis de hacer de peaje la autovía a Vigo a cambio de liberar de peaje la AP-9 entre Pontevedra y Vigo, como había propuesto Alberto Núñez.
Esta misma tesis también había sido objeto de promesa electoral en Vigo hace cuatro años por parte de Pérez Touriño. Así que los socialistas tuvieron que dar marcha atrás. El PSOE planteó primero una opción alejada -la A-57-, luego la opción cercana -la alternativa 5- y, ahora, abraza formalmente la doble opción. Solo el tiempo dirá si está dispuesto a hacer dos autovías paralelas.