El casco viejo cangués cobra vida

J. Santos

VIGO

Los propietarios rehabilitaron o iniciaron las obras de 493 viviendas, el 60% del total, además de acondicionar 140 locales comerciales desde el año 2002

07 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El casco viejo de Cangas está recobrando habitantes y actividad comercial. Hace seis años, el abandono y el deterioro había llegado a su punto máximo. En los últimos tiempos, personas jóvenes que recibieron edificaciones en herencia o compraron casas para restaurar están repoblando la zona vieja y abriendo nuevos comercios.

Desde que se puso en marcha el plan especial de protección, en el año 2002, hasta la actualidad, un total de 493 viviendas, casi el 60% de las incluidas en el ámbito del Pepri, fueron total o parcialmente rehabilitadas y una docena de calles, urbanizadas con mejor o peor fortuna.

Comercio

De los 220 comercios que están hoy abiertos en el casco histórico, 140 sufrieron algún tipo de acondicionamiento con el visto bueno de la oficina de rehabilitación.

De las viviendas en las que se hicieron obras de restauración, 161 lo fueron con subvención de hasta el 40% del coste total. Este año podrán optar a ayudas 50 nuevas viviendas. La inversión será de 2,4 millones de euros, de la que el 60% la aportarán los particulares y el resto, el Ministerio y la Consellería de Vivenda. El Concello condona el impuesto de la licencia.

Plano de ruinas

La comparación del «plano de ruinas» del 2003 y el 2007 (los planos en los que se marcan las construcciones deshabitadas y en estado de mayor deterioro) deja ver que la dinámica de restauradora no se limita a las edificaciones habitadas, sino también a aquellas que sus propietarios habían dejado abandonadas. En el 2003 eran 85. Fueron restauradas 26, más tres edificios emblemáticos: la llamada Escola de Barbicas, al sur de la ex colegiata, que es la oficina del Pepri y, en el bajo, la sede del Organismo Autónomo de Turismo; el viejo ayuntamiento, convertido en Casa da Xuventude y local de la Fundación Cangas Deporte; y el cine Calvar, que acoge el supermercado Eroski y las oficinas de la Fundación Comarcal y la agencia municipal de empleo.

Fueron urbanizadas desde el 2002 hasta la actualidad las calles Arco, Loureiros, Subida á Torre do Galo, Faixa, Derribo, Estrela, San Xosé y el Eirado do Señal. Está en obras la urbanización de la calle Sol y está previsto iniciar el próximo año el tramo que une la plaza de la Constitución con la de O Arco.

Calles pendientes

Quedan pendientes varias calles, como Garelli, Pablo Iglesias, las que conectan la calle Sol con Eugenio Sequeiros, la calle Ramón Franco (antiguamente Malatería), Saralegui, Vincenti y el entramado de callejuelas y escaleras del barrio de Outeiro, varias de las cuales fueron abiertas sobre roca de piedra y que será complicado mejorar, ya que resulta casi imposible dotarlas de las redes de servicios subterráneos. Varias de ellas, sin embargo, perdieron su adoquín original para colocar loseta de piedra.

Edificios de los años setenta

Los técnicos de la oficina del Pepri detectan un cambio en el tipo de solicitudes para rehabilitar edificaciones desde el pasado año. Se están presentando cada vez más peticiones para acondicionar pisos de los edificios que se levantaron en el casco viejo en los años sesenta y setenta.

Se trata de construcciones de vivienda colectiva, habitualmente de ladrillo y hormigón, si el menor interés arquitectónico, pero que no responden a los cánones de habitabilidad actuales. Las solicitudes son para el pintado de fachadas y para realizar mejoras en los pisos. La mayoría son construcciones ubicadas en primera linea (Méndez Núñez y Montero Ríos) pero también en calles interiores, como Fonte do Galo o Lirio.